VIERNES 10 de Abril de 2026
 
 
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“Quedan agarrados del pincel”...

El presidente norteamericano, fiel a su comportamiento errático, manejado de acuerdo a la elaboración mental que surge de su personalidad absolutista, es susceptible a las reacciones sociales de los ciudadanos estadounidenses y vuelve a mostrar que opera de acuerdo a sus convicciones y retiró las escaleras que puso para que se fueran sumando los afines “incondicionales”.

 

Los que se sintieron empoderados, pensando que al alinearse política, ideológica y materialmente a las decisiones que toma el presidente republicano estaban respaldados, miran ahora desolados, ya que quedan en una situación de extrema debilidad, no solo en lo personal de quien adopta ese posicionamiento, sino que arrastró -como en Argentina- a 47 millones de ciudadanos.

Trump juega sus cartas sin interesarle demasiado quienes pierden, él solo apoya -y hasta cierto punto- a los ganadores que puede mostrar, el resto es material desechable.

Según trascendidos de los “pasillos” de La Rosada, había un temor por las consecuencias que entrañaría la acción que anunciara el presidente norteamericano de alejarse de la parte bélica que había emprendido con Israel, aspecto que dejaría extremadamente expuestos a los pocos países, por caso Argentina, que se declararon abiertamente en total coincidencia y apoyaron las medidas tomadas por el presidente republicano.

“Trump plantea que no tiene sentido gastar recursos en defender un paso que no es estratégico para el país”. Explicó que, ante la falta de apoyo europeo para la ofensiva contra Irán, condiciona también su colaboración en futuros escenarios, incluso en el marco de la OTAN.

Su discurso fue confuso, al punto que nada quedó el claro y lo manifestado horas antes, no era lo planificado a futuro, aunque esto tampoco estaba asegurado.

Las palabras del presidente norteamericano fueron “raras”, por un lado aseguran una victoria que aún no está materializada. En otros aspectos destaca que harán rendir totalmente a las fuerzas iraníes y deja en suspenso qué hará con las fuerzas que ha dispuesto en las cercanías de la zona de combate. Dijo, pero no dejó nada claro.

Este posicionamiento, que sin lugar a dudas es una vuelta atrás de las amenazas, la supuesta invasión, la presencia de los 50 mil soldados listos para avanzar sobre Irán, los barcos dispuestos para tomar el control de Ormuz; todas secuencias de amedrentamiento que si “cuaja” ganó y condiciona; si observa junto a sus “espadas principales” que puede perder, tienen el plan B, que es frenar y mostrarse un gobernante consciente.

En este marco de situaciones controversiales, que tienen un costo de vidas y económico altísimo de ambos bandos, aquellos que “juramentaron lealtad al rey” hoy miran desesperados que se quedan sin respaldo.

Según comentan los mal intencionados analistas, periodistas “ensobrados”, entre otros, colocados en el marco opositor, Javier Milei ya está practicando algunas expresiones que desvirtúen las denostaciones, insultos y agravios que lanzara para quedar bien con Trump y mostrar hasta qué punto era su condicionamiento y afinidad con loas a EEUU.

Por las palabras en exceso, la figura presidencial libertaria recibió de la cancillería iraní una respuesta contundente que expone al país a futuras reacciones cuyas consecuencias no se pueden medir.

Hay que ver cómo transforma a los “terroristas” en defensores de su país y morigera su marcada tendencia religiosa, considerándose el “presidente más sionista del mundo”... Cómo transforma esa afinidad incondicional con los EEUU en una forma novedosa de manejar protocolos diplomáticos y quedar bien con el presidente de uno de los países más poderosos del mundo.

En realidad, y ajustándonos a la multiplicidad de versiones que circulan alrededor de los posicionamientos cambiantes que va mostrando Donald Trump, nada está totalmente dicho y la verdad tiene varias facetas.

El internismo estadounidense se ha manifestado en multitudinarias marchas y reclamos de legisladores, tanto Demócratas como muchos Republicanos, que pretenden ponerle un freno a las ofensivas bélicas que ha iniciado Trump, abriendo las puertas a una guerra que en una o dos semanitas ya se perfila para constituirse en un segundo Vietnam.

Quedando afuera de esta contienda -por ahora- países del primer mundo con fuerzas tan poderosas como los EEUU, que pretenden ser ajenos y poder mantener sus proyectos de crecimiento y poder territorial.

Trump habló, fundamentalmente, para los mercados y, en especial, para el pueblo norteamericano que, por primera vez en las últimas décadas, está teniendo problemas en su economía de consumo interno.

Las reacciones podrán conocerse en los próximos días y a partir de allí tener una visión más clara de qué deparará el futuro.

Irán ya hizo conocer que no cederán posiciones ante la presión de los EEUU e Israel. La acciones de guerra tuvieron en las últimas horas una grave continuidad con ataques en diversos puntos del Medio Oriente.

Nada definido. El andamio estadounidense se debilita y amenaza la estabilidad de los afines incondicionales.

 

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