Una realidad que pretendió el presidente libertario fuera la consigna de su gobierno.
Un relato que prendió en una gran parte de la sociedad, mezclado con insultos, agravios, denostando a los “chorros” y pidiendo “cárcel” para los que defraudaron a la ciudadanía quedándose con sus dineros. Hoy chocan contra otra verdad.
Una situación que viene planteándose desde que Javier Milei asumió la presidencia y procedió a designar a su hermana como “El Jefe”. Depositando una confianza desmedida a los consejos de un asesor ignoto, cuya identidad surgía por haber sido alumno de Jaime Durán Barba, consultor y estratega político ecuatoriano que asesoró a Mauricio Macri, el silencioso, con fobia por las cámaras, Santiago Caputo.
El resto resultó una integración de personajes muy específicos, con algo en común, una tendencia hacia el factor de la economía, sobresaliendo como síntoma generalizado la obediencia debida y el saberse en “disponibilidad” según lo resolviera el “triángulo del poder”, sobre el cual gira todo el gobierno “violeta”. Todo indicaba un solo objetivo.
Se notó y puso más en evidencia, durante estos primeros dos años y meses del gobierno libertario, pero siempre fue una característica de los que hacían política en serio, jugando con todos los sectores y participantes que se animaban a subir al escenario que podía catapultarlos al poder o generarles el fracaso y la derrota como estigma que los acompañaría siempre que pretendan volver a la vida pública.
Ese comportamiento que no es común en la clase política se ha comenzado a materializar en las estrategias que elabora el “triángulo del poder”, fundamentalmente su cabeza, Javier Milei, piensa, elabora y ejecuta, dejando siempre abierta la posibilidad de deslindar responsabilidades por los efectos que pueden producir sus acciones.
En los últimos días el apellido Milei no ha podido despegarse de las acepciones que han surgido por episodios que se vinculan con un escenario de corrupción que se pretende disimular pero ha pegado muy fuerte en una gran parte de la sociedad, incluyendo a quienes creyeron en el paradigma de la moral, la decencia y la eliminación de todo lo deshonesto que normalmente ha rodeado a la función pública.
Los esfuerzos que están realizando los afines a Milei han llegado a respaldarlos con argumentaciones que rayan en el ridículo. Se comienza -en diferentes pantallas de la TV- a desarrollar el tema de $Libra y aparecen nombres, fechas, videos, intercambios de chats que van poniendo al descubierto que detrás de ese episodio subyace un marco de corrupción que no llegó a mayores, porque trascendieron detalles de un mecanismo atado al negocio de la cripto-monedas.
Mientras este suceso vulnera la solidez que venía logrando hechos positivos de Javier Milei, aparecen otros episodios que señalan que, la excesiva ambición y el marcado ego del presidente lo ha llevado a cometer errores, cuyas consecuencias no se pueden mensurar en estos momentos, pero que podrían resultar graves a futuro.
Ignorando que en Argentina está siendo sometido, igual que su hermana Karina, a investigaciones judiciales generadas en denuncias de diverso carácter, el sigue su derrotero de “grandeza” y “liderazgo” que pretende alcanzar al lado de quien hoy le digita sus conductas el presidente norteamericano Donald Trump.
El país “arde” y los sectores opositores se movilizan aprovechando las debilidades que por actos de posible corruptela han invadido al partido mileista, La Libertad Avanza. No obstante Milei, otra vez de gira: se reunirá con el presidente de Turquía y con el presidente de Turquía y participará de una cumbre de la ultraderecha.
Mientras el presidente, en un viaje sin agenda oficial, busca consolidar su proyecto personal, Karina maneja los hilos para desplazar a Santiago Caputo, cuya figura fue respaldada por un claro gesto presidencial que contradice la voluntad de la Secretaria General de Presidencia -también vinculada a un hecho de corruptela en investigación-.
Por otro lado, Mauricio Macri apareció, tras un tiempo de prudente silencio y alejamiento, a ocupar el sitial de máximo dirigente del PRO y sus seguidores lo proyectan como un posible candidato para el 2027.
Entre tanto suceso ya se menciona como posible “prescindible” al cuestionado Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y no sería extraño que a su arribo de este nuevo periplo de placer personal, haya anuncios de relevancia sobre el particular.
Todo el escenario oficial debilitado, fundamentalmente porque la sociedad le puso fin a las nuevas oportunidades que le había concedido al libertario Milei y le está exigiendo resultados, hechos que hasta ahora no se han producido, por el contrario la economía va para atrás y la microeconomía está prácticamente quebrada.
Un gran “bardo político-económico-financiero y social”. El desenlace, impredecible.



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