Durante la apertura y ante un auditorio de más de 300 personas, se destacó que el abordaje de estas problemáticas exige una mirada intersectorial y una actualización permanente de los equipos técnicos y profesionales del Estado.
En ese sentido, se remarcó la importancia de generar espacios de formación que permitan fortalecer las herramientas de intervención y consolidar respuestas integrales frente a situaciones violentas.
Asimismo, se señaló que analizar la ruta crítica implica comprender y desarmar las complejidades institucionales y sociales que atraviesan las mujeres y construir estrategias eficientes.
El posterior desarrollo de la jornada, planificada por la Dirección de Políticas de Género, estuvo a cargo de la reconocida docente e investigadora Viviana Travi y del trabajador social, Marcelo Romano. La misma representó el inicio de un ciclo de encuentros y talleres destinados a profundizar conocimientos, revisar prácticas institucionales y fortalecer el trabajo articulado entre distintos organismos.
La propuesta forma parte de las políticas públicas que impulsa el municipio para promover una sociedad más justa e igualitaria, fortaleciendo los dispositivos de prevención, atención y acompañamiento desde una perspectiva de derechos y género.
Presencia
Fernanda Alonso dio la bienvenida a las y los presentes y dijo: “Gracias a todas y todos por estar aquí, a las autoridades, a quienes integran cada uno de los poderes y a las personas que tenemos responsabilidades como Estado, dentro de lo que es esa ruta crítica que le toca atravesar a cada una de las mujeres y a cada una de las personas víctimas de violencia”.
“Es en el territorio donde nos toca intervenir desde los distintos servicios que prestamos, tanto desde lo local como provincial, porque, obviamente, el nacional no está. Y es ahí donde encontramos esa complejidad cada vez más difícil de abordar, de encontrar respuestas y que requiere de nosotros y de nosotras, más esfuerzos”, precisó.
En ese sentido, prosiguió: “En eso está capacitarnos, revisar nuestras prácticas y trabajar sobre nuestras intervenciones. Vamos a poder trabajar y examinar nuestras prácticas de aquella ruta crítica a la que juntos pudimos darle forma hace 15 años atrás, en un documento que construimos de manera colectiva”.
“Quienes ya estábamos participando pudimos volcar y definir exactamente qué debíamos hacer cada uno de los organismos para lograr que los espacios a los cuales una mujer acude, pide ayuda o devela su situación, sean verdaderamente sitios amigables que entiendan y tengan perspectiva de género”.
Y detalló: “Estamos hablando de años antes del Ni Una Menos. Y aquí podemos mencionar que Pico tiene un Hogar de Mujeres que fue originalmente un hogar para adolescentes embarazadas hace 30 años atrás. Es decir, políticas de género que se fueron generando y tomando forma a lo largo del tiempo, sumado a los avances en los marcos normativos y a la institucionalización de distintos lugares de ayuda y asesoramiento”.
Compromiso
Siguiendo con su alocución, la jefa comunal llamó a “seguir trabajando, a estar atentos y revisarnos. Tenemos que preguntarnos qué tanto construimos, qué tanto aprendimos de todo este proceso y qué tanto nos falta”, añadió.
“Valoro muchísimo el esfuerzo que ustedes hacen y el tiempo que le dedican a esta temática. Algunos tienen responsabilidades, otros tienen un compromiso personal porque lo hacen desde otro lugar, desde asumir que la sociedad civil puede acompañar procesos, situaciones y ocupar lugares que a veces no se habitan tan fácilmente”, señaló.
“Desde el municipio sepan que nunca vamos a dejar de asumir nuestro rol, porque entendemos que es de esta manera, poniéndole el cuerpo todos los días, haciéndonos cargo, con errores y aciertos obviamente, pero siempre ahí, donde debemos estar, en donde cada mujer, niña o adolescente nos convoque. Es nuestro deber, nada más y nada menos”, finalizó la mandataria piquense.
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