“El Gobierno de La Pampa seguirá haciendo su parte, como lo ha hecho siempre: acompañando a quienes producen, invierten y generan trabajo, defendiendo el empleo pampeano y utilizando todas las herramientas a su alcance para sostener la actividad económica de la provincia”, indicó.
No obstante, dijo que “resulta imprescindible señalar que ninguna política provincial puede reemplazar las responsabilidades indelegables del Gobierno nacional en materia económica. La recuperación del comercio, las PyMES y el empleo requiere un contexto macroeconómico previsible, reglas claras, financiamiento accesible y un mercado interno dinámico. Son condiciones que hoy están ausentes y cuya reconstrucción depende fundamentalmente de las decisiones que se adopten desde la Nación”.
“La caída del consumo, el deterioro de las ventas, las dificultades para sostener la cadena de pagos y la incertidumbre que atraviesan los comercios y las PyMES son consecuencias directas de un modelo económico nacional que ha retraído fuertemente la actividad económica, debilitado el mercado interno y reducido el poder adquisitivo de trabajadores, jubilados y familias”, amplió el funcionario.
Bisterfeld precisó que los datos difundidos por la entidad “muestran con claridad los efectos de políticas macroeconómicas que son competencia exclusiva del Gobierno nacional. La evolución de la inflación mayorista, las tasas de interés, la política cambiaria, la carga tributaria nacional y, especialmente, la fuerte caída del consumo son variables que exceden las facultades provinciales y que hoy condicionan el desarrollo de miles de pequeñas y medianas empresas en todo el país”.
Frente a este escenario adverso, el Gobierno de La Pampa “ha sostenido una conducta opuesta al retiro del Estado. Mientras la Nación desmantela programas de apoyo a la producción, paraliza la obra pública y abandona herramientas de promoción económica, la Provincia mantiene una presencia activa y permanente junto a los sectores productivos, comerciales e industriales”.
“A través del Banco de La Pampa, los programas de financiamiento con tasas subsidiadas, las herramientas de incentivo al consumo, los beneficios fiscales, las políticas de promoción de inversiones y el diálogo permanente con las entidades representativas, el Estado provincial continúa destinando recursos para sostener la actividad económica y también el empleo privado”, detalló el ministro.
El ministro lamentó que “en la defensa cotidiana del comercio, las PyMEs y la economía de las y los pampeanos, el Gobierno de La Pampa deba dar esta batalla muchas veces en soledad. Incluso hay representantes de algunos espacios políticos que, al momento de votar en el Congreso Nacional, terminan acompañando medidas que perjudican los intereses de sus propios comprovincianos”.
Reiteró que “La Pampa es una de las pocas provincias que mantiene equilibrio fiscal, cumple regularmente con sus obligaciones y, al mismo tiempo, preserva políticas públicas destinadas a acompañar a quienes producen, invierten y generan trabajo. Esa fortaleza financiera no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para seguir amortiguando los efectos de una crisis que tiene origen fuera de nuestras fronteras provinciales”.
Reiteró que desde el Gobierno de La Pampa “compartimos la preocupación del sector comercial y entendemos la necesidad de seguir evaluando medidas que contribuyan a sostener la actividad. Por eso continuaremos trabajando junto a las cámaras empresarias, los municipios, las entidades financieras y los distintos actores económicos para encontrar respuestas concretas dentro de las posibilidades provinciales”.
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