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Javier Yacuzzi: "El Cultu fue la puerta que se abrió para tener una carrera profesional"

En la década del ’90, el protagonismo futbolístico de Cultural Argentinofue notable. No sólo reinando en los torneos de la Liga Pampeana, construyó el “Volcán” sino que se animó a desafíos mayores como ser club fundador del Torneo Argentino “A”, ahora llamado Federal.

Y en el último año que participó 1998/2000, tuvo un plantel de jugadores muy interesantes que llegaron de la mano de Horacio Bongiovani y que tuvo la posibilidad de dirigirlos Raúl Vicente.

Llegaron a clasificar al octogonal donde fueron eliminados por aquel enorme Huracán de Tres Arroyos, de Rodrigo Palacio, García , Izquierdo etc, que luego ascendió a lo máximo.

En ese equipo de mucha zurda talentosa, como la de Darío Aguilera, estuvo también la de Javier Yacuzzi, un lateral por izquierda que no sólo sabía ponerle un “candado” para que no ataquen por su sector, sino que tenía una capacidad de atacar, haciendo un “surco” por su sector, transformándose en figura de cada partido que jugaba.

Yacuzzi, junto al “Mendu” Pérez, eran de los más jóvenes del plantel, pero a la vez de los que dejaban en cada contacto con el balón o armando jugadas de ataque que tenían todo para llegar a jugar donde quisieran.

El “Cultu”, por cuestiones presupuestarias no siguió jugando e torneo nacional y Javier, como el resto de los muchachos tuvieron que seguir su camino, que en el caso de este tremendo zurdo fue de una trayectoria notable.

“Del potrero a Primera”

“Yacu” había llegado al club del barrio Pacífico proveniente del fútbol de Ramallo, donde desde los 17 años jugó la competitiva liga local. “No tuve formación en divisiones inferiores, me formé en clubes de barrio hasta pasar a la liga de Ramallo y de ahí surgió esta chance de ser jugador profesional, algo que disfruté durante más de diez años”, recordó este carrilero con todas las letras que luego de tanto tiempo reencontramos siendo parte del cuerpo técnico de Racing de Avellaneda.

Al acudir a su memoria de lo que fue aquella temporada en el Cultural, “Yacuzzi aseguró que “está siempre presente, porque olvidarme de ese club es como olvidarme de quién soy”. “Una carrera tiene un final, pero para que exista tiene que haber un principio y el “Cultu” fue la puerta que se abrió para tener una carrera profesional. Fue mi prmer club cuando decidí dejar mi casa. Y no se si en otro lugar me hubiera adaptado tan bien como ahí”, agradeció.

“Recuerdo que estábamos muy ilusionados con ese equipo, porque jugaba bien pero Huracán de Tres Arroyos era tremendo y nos dejó sin el sueño que en ese momento teníamos todos en Argentino”, confesó.

“A partir de esa buena campaña, de poder tener protagonismo en el equipo se me abrió la puerta del fútbol porteño, Me vine a jugar a Platense, que estaba en Nacional B. Y de ahí no paré viviendo más alegrías que tristezas que te da la competencia”, comentó Javier.

Un descenso y varios ascensos

En su camino de permanente crecimiento estuvo Tigre, jugando muchos partidos del torneo, luego pasó a Gimnasia de Concepción del Uruguay, “donde no nos fue bien y terminamos descendiendo”, recordó. “Pero después tuve revanchas como fue jugar en Tiro Federal de Rosario, donde me dirigió el “Chaucha” Bianco, que armó un plantel bárbaro que logró el ascenso histórico a primera división”.

Después vino toda esa gran etapa en Arsenal de Sarandí, donde llegué en el 2005 y estuvo seis años, donde conseguimos títulos internacionales como la Sudamericana y la Suruga Bank y también jugamos Copa Libertadores"

Su experiencia en exterior se dio luego en Tijuana (México), “donde llegué cuando estaba en la segunda categoría y logramos el ascenso a Primera. Estuve dos años, me volví a Argentina con la promesa de jugar en Godoy Cruz, que ya estaba en primera división, pero no se dio y arreglé para jugar seis meses en Huracán”, relató.

“Después volvió a surgir la posibilidad de Godoy Cruz, pero también me surgió Rosario Central, que era Nacional B, pero estaba más cerca de Ramallo y opté por ir ahí y fui parte de la vuelta del “Canalla” a primera división, otra gran satisfacción en mi carrera”.

“De ahí pasé a Defensa y Justicia, donde también viví la experiencia de ascender, que terminó siendo mi último equipo en el fútbol profesional. Porque después me volví a Ramallo y me di el gusto de jugar con mis dos hermanos menores, Diego y Cristian, en el club Matienzo de la liga local, donde había surgido quince años antes”, puntualizó.

Sobre su actual etapa de entrenador, “Yacu” recordó que “la empecé en Ramallo, en el club Los Andes, con todas las inferiores. Y ahora puedo seguir en Racing de Avellaneda”.

Su llegada a la “Academia” se debió a Mauro Gerk, con el que jugó en Tijuana. “Ahí hablábamos que el día que dirigiéramos lo íbamos a hacer junto. Bueno el llegó a Racing y me convocó, así que estoy acá desde el año pasado en el cuerpo técnico de Reserva”.

Yacuzzi, además de haber hecho la trayectoria descripta, se casó con Natalia, que en el momento que pasó por el “Cultu” estaban de novio. Hoy tienen una familia de la que forman parte sus dos hijos, Lucas de 14 y Santino de 12, “a los dos también le gusta el fútbol, le gusta, pero veremos qué pasa más adelante”, dijo.

Consultándolo en el tramo final de la charla telefónica, sobre lo que le pudo faltar a esa carrera futbolítica, aseguro que “nada”. “Tengo la satisfacción de haber jugado mucho tiempo, no sufrir lesiones graves y vivir grandes alegrías. Además siento que me retiré siendo mucho más jugador que cuando me inicié”.

Recordó en ese relato final, “no tuve el paso que la mayoría de los futbolistas profesionales tienen por inferiores, donde se fundamentan técnicamente, hacen una base física. Yo llegué desde el club de barrio, del potrero y así fui entendiendo el juego ya estando en primera división. Y pude igual cosechar todo lo que terminé siendo como jugador. Por lo que siento que sería muy desagradecido con lo logrado, si me pongo a pensar si me faltó conseguir algo”.

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