Hugo Ferrari

Otros rasgos de identidad

Los carteles proselitistas que pese a los vientos de los últimos días aún se mantienen en postes y paredes con las fotos de los precandidatos, provocan simpatías en algunos y sonrisitas en otros. Es curioso ver de qué manera en esos afiches se anteponen los nombres de pilas y apodos para cautivar amigablemente a los votantes.

Esta sería una técnica doméstica de captación; un recurso simplista mediante el cual los asesores de publicidad suponen que es posible ganar adeptos. Tal vez ellos juzgan que esos rasgos de identidad familiar valen como argumentos para decidir el voto.

El uso de sobrenombres o apodos atribuidos a los candidatos en la infancia o al llegar a la vida pública, es un fenómeno ya característico de la cultura política como lo es también aunque con distintas connotaciones en el deporte y en otras instancias del quehacer ciudadano.

Me pregunto si esta apelación en el campo electoral es el producto de ciertas confusiones.

Desde hace tiempo se viene hablando de la necesidad de humanizar la política para que deje de ser una actividad frívola, para muchos desagradable y desprestigiada.

Para que esto pase deberá ocurrir que los ciudadanos probos y capaces se resuelvan a representar a sus pares y a participar de los sinsabores más que de los goces del liderazgo.

Y también que los ya incorporados entiendan que humanizar es preocuparse por el bien común, abandonar los privilegios y ejercitarse intelectualmente para ser más útiles.

Sin embargo vemos que más allá de los conocimientos, valores cívicos y proyectos razonables que los tendrán, se apela muy seguido a datos superficiales y de escasa utilidad para la evaluación de los aspirantes.

Se ha visto que el proselitismo casi no tiene límites en sus esfuerzos por convencer y ganar seguidores o partidarios para las causas o doctrinas.

Y allí quedan como prendas de confianza contra vientos y mareas, los apelativos de Poli, Pali, Vicky, Luchy, Lichy, Dani, Jesi, Patri y Ariel invitando al voto. Solo faltaron Micho y Tito para completar las ofertas.

Temas

Dejá tu comentario