MARTES 20 de Febrero de 2024
 
 
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“Hagan juego señores...”

Con un buen “croupier” estamos en una de las jugadas más importantes de este “gran casino que es la Argentina”. La orden de “Hagan juego señores” ya fue impartida y como pocas veces ha ocurrido casi todos se lanzaron a la “cancha” procurando poder hacer la primera y mejor jugada, mientras hubo quienes se guardaron para tener un panorama más claro de lo que podía acontecer.

Extrañó tanta urgencia, a los que siguen de cerca las alternativas que se producen cuando una elección no tiene resolución en la primera vuelta y deben apelar al balotaje para dilucidar el ganador.

Normalmente, siempre se hace un alto tras el vértigo de una campaña realmente dura, agresiva, donde nadie pudo prever un resultado, manejándose con números que finalmente no se dieron.

Ocurrió lo contrario, según los trascendidos el día lunes, apenas horas de haberse terminado el comicio y ya sabiéndose los postulantes a jugar el 19 de noviembre, aparecieron negociadores con reuniones secretas para perfilar algún entendimiento.

La figura que surgió y sin provocar demasiadas sorpresas, fue la de Mauricio Macri, quien despegándose de los acuerdos que generaron la coalición Juntos por el Cambio, hizo reuniones con Patricia Bullrich, Javier Milei y parte de su circulo “rojo”.

Este avance trascendió y encendió las alarmas en los demás integrantes de la fuerza frentista, que se sintió desplazada de una negociación, ignorando que antes de habilitarse una tratativa ameritaba una reunión conjunta de los altos mandos del PRO, Coalición Cívica, Unión Cívica Radical, entre otras líneas, a efectos de consensuar una decisión en torno a cómo responderían ante la exigencia del balotaje.

Esta columna habló de “implosión” de Juntos por el Cambio, cuando se elaboraban acciones que -comandadas por Mauricio Macri- comenzaron a incidir en las decisiones de Patricia Bullrich.

Sabido era que Milei-Macri, ya se mostraban conciliando un futuro político, que había sido fuertemente rechazado por las demás fuerzas integrantes del sector de JxC.

Se habían expresado en torno a ese acercamiento, Lilita Carrió, Martín Lousteau, Rodríguez Larreta, Gerardo Morales, el radical Ernesto Sanz, Luis Juez, entre otros que entendían que los enunciados de la plataforma de Javier Milei, estaban en las Antípodas del programa de gobierno que planteaba Juntos por el Cambio.

Hoy, el estallido provoca que los pedazos estén esparcidos y ya se habla de la conformación de una nueva fuerza de coalición, donde quedarían afuera Macri y Bullrich. No obstante el incendio no está controlado y los movimientos se están produciendo a lo largo y ancho del país.

Como se predecía, los 10 gobernadores de JxC, uno de ellos en ejercicio, nueve recientemente electos, se reunieron y decidieron que liderarán un nuevo espacio opositor y rechazan el acuerdo con Milei. La coalición opositora se continúa desgranando y ya queda muy poco de los componentes originales que le dieron una situación de poder.

Hoy todo parte de una nueva forma de establecer el juego de la política nacional partidaria. Comenzarán a formalizarse los nuevos “caciques” y surgirán las negociaciones que puedan favorecer más al intento de conformar un nuevo espacio, donde se encuentren representados.

Mientras esto sucede, el ganador de la primera batalla electoral, Sergio Massa, se reunió con gobernadores peronistas a los efectos de pergeñar la estructura de esta campaña y elaborar planes para un futuro accionar gubernamental que contemplen el desarrollo de los Estados provinciales.

Por otro lado, extraoficialmente, se están concretando entre operadores “massistas” y similares de la Unión Cívica Radical encuentros donde se procuran acuerdos para definir el futuro.

Ya se ha tomado conocimiento de las decisiones de algunos dirigentes que conformaban la coalición de Juntos por el Cambio que no aceptan la gestión de Bullrich-Petri y Macri, mientras observan y analizan el comportamiento de ahora al 19 de noviembre.

Nada está cerrado y el escándalo que significó haber resignado una línea de conducta por mantener una línea disruptiva del escenario político nacional, allana el camino al intento de Sergio Massa de llegar a la presidencia de La Nación.

Predecir un resultado es realmente poder acertar a la lotería. Hoy jugar con encuestas es realmente una osadía que está marcando equivocarse y mucho.

Los días venideros irán aclarando el panorama y posiblemente pueda comenzar a visualizarse cómo se llegaría a la final.

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