DOMINGO 03 de Mayo de 2026
 
 
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¿Ganó, perdió o empató?...

Cuando el tema impone una seriedad especial, dado que se está poniendo en tela de juicio la idoneidad de uno de los más altos funcionarios del gobierno, no se encuentra mejor forma de ver cómo se habla a favor o en contra, utilizando verborragia futbolera.

 

Ver a representantes de la prensa, tanto escrita, televisiva como redes sociales, buscando respuestas en el marco de saber si “ganó, perdió o empató” el Jefe de Gabinete de la Nación al término de su exposición en la Cámara de Diputados ante legisladores, donde muchos de los cuales cuestionaron su honorabilidad para estar ocupando el cargo que le dio Javier Milei.

Realmente es para tomarlo en broma y tener autocrítica para entender que se está minimizando un suceso que surge de denuncias que hablan de un comportamiento poco saludable para los que creen que Milei llegó al gobierno para imponer varas altas en lo moral, en el comportamiento ético y enmarcar el desempeño en la decencia como paradigmas de ser diferentes a otras administraciones.

Algunos conductores daban lástima, observando los esfuerzos que hacían para ver cómo encontraban argumentos que salvaran a Manuel Adorni del escarnio público.

No ganó, perdió o empató, fue parte de una escenografía que se montó especialmente para salvarlo, cuando la realidad indica que el acusado funcionario debería exponerse a que la Justicia evaluara los sucesos que lo señalan en un camino de corrupción y que no ha cumplido con los requisitos que se exige institucionalmente a un hombre de gobierno que ocupa tan alto cargo.

Si a estos argumentos, que naturalmente pueden ser rebatidos, se le suma que -siendo vocero del presidente Javier Milei- se ufana de estar en un gobierno “Distinto a los que los antecedieron”, con frases como: “Nosotros no somos lo mismo”. “Vinimos para cambiar la Argentina”, entre otras consideraciones irónicas, propias de su enorme soberbia, descargada ante los interrogantes que consideraba inoportunos o incómodos de parte del periodismo que se desempeña en La Rosada.

Antes de este “circo” que se vivió, con un presidente sacado, insultando y denostando desde uno de los balcones principales del recinto, rodeado por la mayor parte de su staff gubernamental, no tuvieron reparo en cerrar -por primera vez en la historia del periodo democrático e inclusive de la dictadura- la oficina de prensa de La Rosada, por una presunta maniobra de espionaje.

Cinematográficas decisiones evidenciando, la figura presidencial, que está sugestionado con una actitud persecutoria, que hay equipos de espionaje que ponen en riesgo su mandato. Un tema para las historias de Agatha Christie.

La figura presidencial y su entorno fueron, sin asistir, al lastimoso papel de Manuel Adorni, una “marioneta” que escuchaba cómo lo acusaban con preguntas precisas y utilizaba un cuarto intermedio para que un equipo de especialistas redactara las respuestas que posteriormente leía al pie de la letra.

Hay, mal que le pese a los periodistas afines, aspectos a considerar para tener una explicación a este comportamiento. No le tenían confianza, dados sus desbordes verbales, contestando cualquier cosa; no estaban seguros que pudiera responder acusaciones directas de su enriquecimiento repentino, y otra consideración podría ser que por capacidad limitada y sin respaldo adecuado iba ser presa fácil de legisladores formados que reclamaban “pruebas” de su tan meneada honestidad.

Ahora preparan para la semana próxima su reaparición, previa conferencia de prensa y ya habilitada la sala de periodistas de La Rosada -se presume habilitada- deberá enfrentarse con quienes Adorni se considera colega y exponerse a que vuelvan a reiterar preguntas relacionadas con el tema que hoy está siendo analizado a nivel judicial.

Esto en el plano de las suposiciones, dado que no puede mostrar la “cucarda” de la victoria, porque en realidad no “campeonó” sino que dejó más dudas que certezas de todos los cuestionamientos que le realizaron.

Es difícil, conociendo las reacciones presidenciales, estimar hasta cuándo Adorni será Jefe de Gabinete, está dentro de las posibilidades que esperen las acciones judiciales y recién en ese momento tomar decisiones.

O al regreso presidencial de su nuevo viaje a los EEUU, el cuarto en lo que va del año, para dar una conferencia, como a hecho en otras oportunidades, toma distancia y en soledad, o junto a su hermana Karina, disponen como actuarán al regreso.

Javier Milei vuelve a viajar a Estados Unidos: participará de la Conferencia Global del Instituto Milken, disertará el 6 de mayo en Los Ángeles, en la 29.ª edición del foro al que ya asistió en 2024.

Algunas acciones resultan inexplicables dado que estos viajes tienen un rédito personal para Milei y poco aportan para los problemas que enfrenta la Argentina, donde una creciente efervescencia social pone en riesgo la institucionalidad del país.

Javier Milei se ve en un solo espejo: el de Milei y su construcción de Narnia.

 

 

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