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Estafas: señó una camioneta y nunca acudieron a la entrega

La estadística por estafas ha ido creciendo en los ultimos años y en época de pandemia el raid delictivo parece ser mucho mas frecuente.

La estadística por estafas se ha ido engrosando año a año, pero en pandemia fue sorprendente la forma en la que ha crecido. Sin ir más lejos, sólo basta revistar lo que pasó la última semana, donde día a día nos hemos referido a este tema, repitiéndose situaciones que resulta difícil entender cómo se generan. Pero lamentablemente pasan.

Esta nueva estafa, tiene muchos aspectos comunes a otras y se realizó mediante redes sociales, acordando la compra de una camioneta por internet.

Los estafadores publicaron por Facebook la venta de una camioneta Toyota, modelo '99, por la que pedían 500 mil pesos aproximadamente. La publicación evidentemente la vieron varios usuarios, pero la que manifestó su interés fue una mujer de una localidad del norte pampeano.

Precisamente la estafa comenzó a gestarse cuando la señora se contacta con los supuestos vendedores que dicen ser de la localidad rionegrina de Catriel. A través de un video o foto (no hay precisiones) le muestran la camioneta que supuestamente querían vender, acuerdan la compra y le piden -los vendedores- una seña para reservársela y trasladarla para que la compradora la reciba en suelo pampeano.

Fue así que la mujer realiza una transferencia y deposita 10 mil pesos. Horas después le indican que le van a llevar la camioneta hasta el estacionamiento del Casino Club en Santa Rosa, le piden que a ese lugar lleve el resto del dinero y acuerdan un horario de entrega.

Horas más tarde vuelven a comunicarse con la mujer y le explican que tuvieron un problema con la camioneta: dicen estar en Chacharramendi con la camioneta averiada. En el relato le dicen que se había roto el turbo del motor y que había que repararlo. Le acotan que le están pidiendo por el arreglo 32 mil esos que ellos evidentemente no tenían en su poder.

Ahí es cuando le piden una nueva transferencia, asegurándole que le iba a ser descontado del valor de la compra. Supuestamente hubo un nuevo llamado, donde le comunicaron que en el taller de Chacharramendi (especializado en motores turbo) le habían arreglado la camioneta y que seguían viaje a Santa Rosa.

La víctima de una estafa, ya consumada, viajó a Santa Rosa de la localidad norteña de nuestra provincia donde reside, y esperó en el estacionamiento del casino capitalino la llegada de los vendedores de la camioneta, algo que nunca sucedió y tampoco pudo volver a comunicarse con ellos.

Definitivamente fue una estafa utilizando redes sociales donde los delincuentes logran que las víctimas depositen dinero de una u otra manera. Ante este tipo de maniobras delictivas la recomendación es no comprar a particulares o en forma directa por montos tan significativos, sin tener como referencia una concesionaria o algo concreto que permita luego algún reclamo.

En este caso, la damnificada perdió la cifra total de 42 mil pesos, pero pudo perder mucho más, dado que estuvo largas horas en la vía pública (en un estacionamiento) esperando por su compra con el resto del dinero que había acordado entre sus pertenencias.

En la investigación de lo sucedido interviene el Ministerio Público Fiscal a cargo del doctor Armando Agüero.

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