En un análisis sobre la situación económica, Montes de Oca planteó que el superávit y el ordenamiento financiero que exhibe el Estado tienen como contracara una mayor presión sobre la economía familiar.
“Hay un dato que explica mejor que cualquier discurso lo que está pasando con la economía argentina: el Estado puede mostrar sus números ordenados, pero las familias están cada vez más endeudadas”, afirmó.
La titular del cuerpo deliberativo santarroseño sostuvo que el endeudamiento no desapareció, sino que se trasladó del ámbito público al privado.
“La deuda no desapareció. Cambió de bolsillo. Hoy está en la tarjeta de crédito, en las cuotas acumuladas, en el préstamo para llegar a fin de mes, en el descubierto y en la postergación de gastos indispensables”, señaló.
En ese sentido, advirtió que una parte de las familias ya no recurre al crédito para concretar proyectos o adquirir bienes de mayor valor, sino para afrontar los gastos cotidianos.
“Hay familias que ya no se endeudan para comprar un auto, mejorar su casa o concretar un proyecto. Se endeudan para vivir”, afirmó.
Montes de Oca también cuestionó los resultados de la gestión nacional y consideró que la situación actual representa “el fracaso del modelo prometido”.
En esa línea, mencionó el blanqueo de capitales, los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional, la asistencia del Tesoro de Estados Unidos y el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como herramientas a las que, según sostuvo, recurrió el Gobierno en busca de sostener su esquema económico.
“Quienes llegaron diciendo que tenían todas las respuestas terminaron dependiendo una y otra vez de grandes operaciones macroeconómicas: blanqueo, Fondo Monetario Internacional, asistencia del Tesoro de Estados Unidos y regímenes como el RIGI, que conceden enormes beneficios a grandes corporaciones con la promesa de que algún día ese crecimiento llegará al resto de la sociedad”, afirmó.
La viceintendenta también marcó una diferencia entre los indicadores fiscales y la situación que atraviesan los hogares.
“Mientras se celebran números en una planilla, la economía cotidiana cuenta otra historia. Si una familia necesita financiar el supermercado, los servicios o gastos básicos, no estamos frente a un modelo exitoso. Estamos frente a una señal de alarma”, sostuvo.
Para Montes de Oca, la discusión económica debería incorporar un plan de desarrollo orientado a la producción, el empleo y la recuperación de los ingresos.
“Detrás de tanta ingeniería financiera sigue faltando lo principal: un verdadero plan de desarrollo. Un proyecto que piense en producir más, generar trabajo, fortalecer a las pequeñas y medianas empresas, mejorar los ingresos y recuperar el poder de compra de quienes trabajan”, planteó.
Finalmente, la presidenta del Concejo Deliberante santarroseño consideró que el equilibrio fiscal no puede alcanzarse trasladando el costo a las familias.
El equilibrio fiscal es importante, pero no puede construirse desequilibrando millones de hogares. No sirve un Estado que dice haber dejado de endeudarse si, para conseguirlo, empuja a endeudarse a las familias”, afirmó.
Y concluyó: “Nos prometieron que sabían exactamente qué hacer. Dos años después, seguimos esperando crecimiento, inversión que llegue a la vida real y una mejora concreta de los ingresos. Porque una economía no funciona cuando cierran solamente las cuentas del Gobierno. Funciona cuando también cierran las cuentas de las familias”.
Agencia Santa Rosa
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