Provinciales | Día de la Enfermería

"Este trabajo te tiene que gustar y hay que tener un espíritu de servicio hacia los demás"

En el marco del Día de la Enfermería que se conmemora a nivel nacional, La Reforma dialogó con Ana María Soria quien se dedica hace cuarenta años a esta profesión y en la actualidad se dedica a ejercerla en un geriátrico del cual es propietaria y que funciona desde el año 1990.

‘Rincón de Luz’ es una pensión para la tercera edad y está ubicada en calle 1 entre 24 y 26. Es propiedad de Ana María Soria que junto con un staff de profesionales, algunos miembros de su familia, llevan adelante el cuidado de los diez adultos mayores que ahí viven.

La mujer estudió enfermería hace cuarenta años, y explicó que la elección de la profesión está relacionada a una experiencia personal que le tocó vivir hace muchos años.

“Tuve la experiencia de tener que cuidar a mi mamá que estaba enferma y que fue una de las primeras operadas del corazón en el país, en Córdoba. Estuve casi un año atendiéndola a ella y el hecho de convivir y de estar con ese mundo de la enfermería hizo que me empezara a gustar. Después se me dio la oportunidad de capacitarme y de hacer cursos de enfermería, y en esa época nos recibíamos como auxiliares de enfermería”, manifestó.

Ana María trabajó mucho tiempo en la Clínica Argentina y luego en el Hospital Gobernador Centeno. Más tarde, cuando comenzó a funcionar el geriátrico, sus labores se alternaban entre un lugar y otro. “En ‘Rincón de Luz’ nosotros tenemos solo capacidad para diez pacientes en la planta baja. Tenemos un staff de personas, entre ellos está el doctor Achaval que es nuestro médico, Romina Capra que es la nutricionista, Yanina Gonzáles que es la profesora de educación física y Yanet Lazo que nuestra psicóloga que viene una vez por mes a ver los pacientes”, detalló.

El grupo de enfermeros está integrado por sus hijos y nietos , algunos con título de acompañante terapéutico. “Están los chicos que nos ayudan que son mis nietos, sus parejas, trabajamos en familia, todos son enfermeros y están capacitados para hacer este trabajo”, comentó.

Acerca de su experiencia laboral describió que ha realizado actividades a nivel hospitalario, es auxiliar de técnica hematóloga, ha estado en el área de terapia intensiva y en la guardia del hospital. “Después me dedique a los gerontes que es lo que estoy haciendo en la actualidad. También manejamos pacientes de salud mental”, agregó.

La enfermería un trabajo que tiene que gustar y que tiene que salir de la vocación, más allá de que a nivel comercial hoy por hoy tenemos todo. Pero, esto no es una salida laboral, es una salida vocacional y hoy por hoy no se ve tanto como antes. Yo veo que todo el mundo quiere hacer una carrera corta, recibirse y trabajar. Eso está bien pero te tiene que gustar este trabajo y tener un espíritu de servicio hacia los demás. Más allá de que hay estabilidad económica por períodos, a veces hay que pasar del dinero, para fomentar lo vocacional y estar al servicio de la gente. Eso para mi es fundamental, la vocación de enfermería, sino uno no sirve

“Uno tiene que pensar que cuando va a un lugar de asistencia, le gusta que lo atiendan, lo contengan y lo traten bien y así es cada paciente. La acción de enfermería que se deba hacer, hay que hacerla lo mas profesional posible. Uno tiene que pensar que uno debe tratar de no hacer daño, en ese aspecto, y después contener al paciente”, dijo.

“Sigo haciendo hincapié en que la gente que trabaja en salud tienen que tener mucha ética y basarse en la atención al paciente. Si un profesional no tiene eso no sirve, para mi es fundamental”.

En referencia a los aspectos que hacen a la vocación, la entrevistada reconoció que cuando se comienza a estudiar las carreras relacionadas con la medicina en las primeras materias se evalúa la tolerancia o la parte psíquica de cada estudiante. “Yo he visto muchas situaciones y he atendido de todo tipo de pacientes, así como he estado en la parte de accidentología. Uno se va haciendo. He estado trabajando en Hemoterapia, la guardia, terapia intensiva, y Nobel. Después me fui a Realicó y finalmente renuncié y me quede con el geriátrico. Ahí tenemos algunos pacientes de salud mental con más de 60 años, hay solo dos mas jóvenes y el resto son gerontes de los 80 a los 90 años. Uno debe hacer hincapié en la alimentación, en que tengan las cosas básicas y llevar un control diario”, cerró.

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