MARTES 23 de Abril de 2024
 
 
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¿Acuerdo posible o humo?

Es muy difícil saberlo, se puede intentar adivinar los procedimientos encausados por el gobierno nacional, de igual manera proceder con las expresiones que se conocen de los mandatarios provinciales y, en base a una valoración de las mismas, presumir qué puede ocurrir.

Hablamos de dificultad para emitir un juicio acertado sobre lo que pudiera llegar a suceder, si hubiera una línea coherente entre lo que dicen unos y otros.

En el escenario del gobierno nacional, suponemos por una estrategia elaborada de carácter distractivo, cuando hablan de un determinado tema, en su mayoría, lo hacen planteando opciones diferentes, situación que no permite alcanzar a interpretar cuál puede ser el resultado.

En el marco de los gobernadores sucede algo bastante similar. Unos que sí, otros que ni y los enconados que no. Los hay que se mostraron eufóricos ante el llamado al Pacto del 25 de Mayo y lentamente comenzaron a “recular”, buscando los términos más morigerados para expresar que “ven bien, pero no tanto, el proyecto del presidente Javier Milei”.

En pocas palabras, hoy no existe posibilidad alguna de establecer las formas que irán materializándose en las reuniones previstas, la primera este viernes, y posiblemente no la única, que se realizará en la Casa Rosada con los gobernadores para discutir con el ministro del Interior, Jefe de Gabinete y ministro de Economía, las formas de llegar a un acuerdo que permita acceder a la firma del Pacto de Mayo.

Nada es gratis, todo tiene un precio que está en relación al costo real. Lograr el equilibrio resultará -no lo dudamos- una verdadera disputa que transita por los carriles ideológicos, las necesidades reales, el posicionamiento liberal que sostiene Javier Milei y, de coordinar medianamente todo, depende del visto bueno presidencial, que no siempre sigue en línea aquello que han convenido sus ministros.

Un verdadero “nudo gordiano” que se ha venido apretando cada vez más, con reacciones de diverso calibre de uno y otro lado. Esta situación impide, más allá de las evaluaciones que muchos manejan, tener certeza de lo que puede ocurrir.

Pero el “caldero” está a “full”, con una altísima temperatura. Se perciben las reacciones en lo social, se siente crujir la economía. Se escuchan las voces enojadas del sector gremialista, de los punteros de grupos sociales que se sienten atacados cuando la ministra Sandra Petovello acciona para eliminar los intermediarios y sacarles el privilegio de disponer de parte de lo que reciben quienes más lo necesitan.

Hay que corregir muchas cosas, es una realidad innegable; pero aplicar un ajuste sin medir consecuencias se nos supone realmente un salto al vacío, dado que puede aumentar -y eso está ocurriendo- exponencialmente el índice de desocupación y eso acarrea, indefectiblemente, ante la falta de apertura de nueva inserción laboral, que se agudice el índice de pobreza y naturalmente, ante la falta de ingresos, de indigencia.

Las medidas que están afectando el poder adquisitivo, generan un notable quebranto a nivel comercial, por ende, al cortarse la cadena por el último eslabón, comienza a correrse el efecto que influirá notoriamente en la base productiva.

No hay quién pueda reponer por los altos costos que disminuyó las compras, sacude al mayorista y claramente éste, al perder mercado para mantenerse, correrá el limite al distribuidor y llegará inexorablemente al productor. Un cuadro de situación grave que ya esta promoviendo reuniones en las diferentes Cámaras de Comercio, que serán quienes harán sentir los reclamos.

El país es un volcán en plena erupción. Podrán intentar disimular los efectos del ajuste, pero la realidad que se vive a diario se impone a cualquier relato. La fórmula utilizada no requiere a Einstein para interpretar los efectos: achicás salario, disminuís notoriamente poder adquisitivo, los precios siguen indicadores inflacionarios y dolarizantes en todos los órdenes y eso profundiza la “grieta” en lo social-económico y no deja demasiadas opciones para salir.

Las determinaciones presidenciales siguen enfocadas en que se de aprobación a todo lo que han presentado hasta la fecha. Milei quiere que le voten la ley ómnibus completa y aprueben el DNU antes de avanzar con el pacto.

El presidente insiste para que le sancionen los 664 artículos originales de la ley ómnibus, incluida la suba de retenciones. Con esto se confirma el condicionamiento que conlleva a los gobernadores a repensar la decisión del Pacto de Mayo.

La otra medida que ha sacudido el escenario político es la afirmación del titular del Ejecutivo Nacional que en los próximos días se conocerá el decreto por el cual quiere cerrar Canal 7, Radio Nacional y Paka Paka.

Todo indica que es poco lo que ha cambiado. Los anuncios desvirtúan los mensajes de acordar o convenir. Todo esta sujeto a que se sometan, tanto gobernadores como legisladores a las reformas que plantea el libertario para concretar el cambio.

Los acuerdos serán como los quiera el presidente Milei. Los que acepten quedarán de un lado y los que no serán excluidos y como ya lo mencionó “deberán afrontar lo que se les viene”.

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