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Juan Roldán es el símbolo de un hecho evitable

La polémica se reavivó luego de la muerte de Juan Roldán, efectivo de la Policía Federal, asesinado de cuatro puñaladas por un hombre, aparentemente fuera de sus cabales, que horas después también murió producto de las balas. Taser sí o Taser no, es el meollo de una discusión que arrastramos por años, a esta altura ya más de una década. Pero eso sí, ha sido y sigue siendo un debate que no sienta en la mesa de las decisiones a los que tienen que poner el cuerpo y la vida, es un debate de escritorios, de decidores a los que no les toca salir a la calle. Considerar este punto, esclarece por qué Argentina no arranca: es simple, porque siempre pone el carro delante del caballo.

Luego de la muerte de Roldán pudimos escuchar al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, asegurando, sin parpadear, que “no está en estudio el tema de las Taser”, en respuesta a los planteos de propios y ajenos como el multifacético y mediático Sergio Berni o la ex ministra de Seguridad Patricia Bullrich. “El debate de las Taser no tiene sentido, ese no es el debate, el debate es otro: es la violencia, la pérdida de una vida y una familia que se destruye”. Cafiero tiene razón, para Juan Roldan y su familia, el debate no tiene sentido, es tarde.

El jefe de Gabinete no está solo en su convicción, es respaldado por muchas de las militancias de organismos de derechos humanos con una visión sesgada e ideologizada de los derechos humanos. Esos que siempre están ausentes al momento de alzar la voz en temas atinentes a la educación, la salud, el acceso a condiciones dignas de vida o en crímenes, según afecten o no en forma directa a los intereses políticos de los espacios de sus simpatías, esos que dividen la defensa de los derechos humanos en crímenes permitidos y crímenes aberrantes, esos que acomodan su indignación a sus otras militancias, los que atemperan o crispan sus reclamos dependiendo de quién, dónde y cuando.

En más de 70 países está permitido el uso de armas electrónicas, conocidas comúnmente como pistolas Taser. ¿Por qué será que se utilizan en Alemania, Arabia Saudita, Australia, Austria, Argelia, Andorra, Borneo, Bulgaria, Bélgica, Canadá, Croacia, Chipre, Corea, Dinamarca, Eslovenia, España, Filipinas, Finlandia, Fiyi, Francia, Grecia, Holanda, Hong Kong, India, Indonesia, Irlanda, Irak, Israel, Italia, Japón, Jordania, Kuwait, Latvia, Lituania, Malasia, Nueva Guinea, Nueva Zelanda, Noruega, Omán, Pakistán, Polonia, Portugal, Qatar, Reino Unido, República Checa, Rumania, Singapur, Sudáfrica, Suiza, Suecia, Taití, Taiwán, Turquía, Ucrania, Vietnam, Yemen, Bahamas, Barbados, Granada, Islas Caimán, Trinidad y Tobago, Costa Rica, República Dominicana, Guatemala, Honduras, Panamá, Ecuador, Chile, Colombia, Brasil y Bolivia?

¿Estarán todos desquiciados, sabrán algo que nosotros no sabemos? ¿Acaso habrán leído los “Principios Básicos sobre el Empleo de la Fuerza y de Armas de Fuego por los Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir la Ley” establecido en 1990 por la ONU para instar a que los gobiernos doten a las policías de armas y municiones que permitan hacer un uso diferenciado de la fuerza y de las armas de fuego incorporando armas incapacitantes no letales con miras a restringir las lesiones y muertes?

Juan Roldán murió apuñalado, nadie le va a devolver la vida, ni el compañero a su viuda, ni el papá al hijito de 4 años. Juan Roldán es el símbolo de un hecho evitable, el saldo de lo que pudimos hacer y no hicimos, de lo irreparable de algunas decisiones y ciertas militancias. El saldo son las lágrimas sin consuelo de su viuda y la orfandad de su chiquito de 4 años.

Los argumentos más utilizados por quienes se oponen a la utilización de las Taser, han sido que las pistolas son elementos de represión o instrumentos de tortura, que al no ser letales pueden promover el gatillo fácil en las fuerzas policiales y que la electricidad en el cuerpo puede producir secuelas. Es decir que, no se oponen a las balas de plomo, no dicen nada de armas de fuego que disparan proyectiles letales, pero sí rechazan un mecanismo electrónico que inmoviliza al atacante. En ese derrotero, en mayo de 2019 el Ministerio de Seguridad de la Nación autorizó el uso de las Taser por parte de las Fuerzas Federales y en diciembre del mismo año, la nueva ministra de Seguridad, derogó la Resolución que aprobaba el empleo de las Taser.

El debate sigue, el tiempo pasa y, mientras discuten los que no tienen que poner ni el cuerpo ni la vida, los muchos Juan Roldán que salen a la calle, que no están detrás de un escritorio, mueren.

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