DOMINGO 01 de Noviembre de 2026
 
 
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Una guerra abierta...

Sin lugar a dudas, el presidente libertario Javier Milei está convencido que puede imponer sus condiciones: cueste lo que cueste.

 

En las últimas apariciones, cuando dispone de tiempo para gobernar Argentina, situación que realiza en los espacios libres que le dejan sus recorridas por el mundo, ha dejado definida la orientación y los objetivos a los que deben responder los afines a La Libertad Avanza, descontando que los “ya violetas” son incondicionales.

Apareció -antes del nuevo periplo europeo- en Neuquén, provincia adherida al RIGI y fundamentalmente eje del movimiento de Vaca Muerta.

El lunes pasado, el primer mandatario pronunció el discurso de cierre en el marco de la apertura de la AOG Patagonia 2026.

Sus palabras generaron una importante repercusión mediática y social, atento que, sumado a su habitual listado de insultos y agresiones verbales, tuvo algunas definiciones sobre una nueva interpretación de la situación económica, fundamentalmente referida a quienes argumentan que no logran con sus ingresos llegar a fin de mes.

Lo manifestado -que ni debería sorprender-, es propio de las formas y actitudes que asume el presidente libertario, pero va a contramano de la realidad de gran parte del país ya que afirmó que “es mentira que la gente no llegue a fin de mes” con el dinero de los sueldos.

Con su habitual forma de expresarse, donde el insulto, la denostación y el agravio ocupan un lugar preferencial cuando se trata de evaluar personas, actitudes o determinados gestos, apuntó a sus máximos enemigos, los medios, y afirmó: “Es una pelotudez del tamaño de una casa”, aseguró Milei sobre los datos que remarcan la realidad económica de gran parte de la población. Según él, solo difunden mentiras, a pesar de que los datos lo contrarrestan.

Sobre el tema en particular expresó: “La idea de que la gente no llega a fin de mes es una pelotudez que impulsó el kirchnerismo (repitiendo el concepto anterior). La frase suena linda y es una tontería del tamaño de una casa. Si se quedan sin plata verdaderamente el 20, ¿cómo viven 10 días sin comer ni beber?”. “No nos dejemos psicopatear por los hijos de puta que hicieron mierda al país”.

Entre los aspectos más sobresalientes de su exposición el primer mandatario destacó el boom que vive Vaca Muerta -asegurando- que la Argentina está “a pocos pasos del millón de barriles diarios” de producción, defendiendo el rumbo de su política energética.

Destacando que: “La misma Vaca Muerta que en 2023 producía unos 310 mil barriles diarios en promedio, gracias al cambio de modelo de nuestra gestión, hoy produce más del doble. En agosto de 2026 superó los 670 mil barriles diarios”. “Hoy por primera vez en la historia nos encontramos a pocos pasos del millón de barriles diarios”. Agregando: “Y eso es el principio”.

Tras evaluar con diferentes tonos y acusaciones diversas, se refirió a las actitudes de los gobernadores- que a diferencia de los afines- han respondido positivamente a los requerimientos del gobierno nacional y se han plegado al RIGI.

Hizo una referencia directa a la provincia de La Pampa, a la que atacó en duros términos al defender el rumbo económico, señalando que no se sumaron al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones.

En torno al gobierno pampeano dijo: “Decidió enemistarse con el crecimiento económico y la generación de riqueza”. Señalando que los beneficios y perjuicios se notan al “cruzar de una provincia a la otra, suceso que se asemeja a cruzar el muro de Berlín”.

Aprovechó la referencia para destacar que “LLA iba a poner un buen candidato para pintar a La Pampa de violeta, marcando la intencionalidad de que el próximo gobernador corresponda a los “violetas”, aludiendo al vocero Adrián Ravier.

No es prudente ni “se posee la bola de cristal”, enviada desde vaya a saber qué lugar, que nos habilite seriamente a tener en cuenta la sarta de barbaridades y las rebuscadas fórmulas que utiliza el presidente para ganar notoriedad y no perder el centro de una escena que hace un tiempo quedó fuera del circuito racional.

La premisa mileiana es “pelear, pelear y pelear”; en ninguno de sus escenarios aparece, con honestidad y seriedad política, un proyecto que contenga como articulado principal comenzar a trabajar teniendo en cuenta al otro y no solo arbitrar los mecanismos de un mesianismo que solo opera en el cerebro -no siempre equilibrado emocionalmente- del presidente libertario.

También se hizo tiempo para volver a reiterar su intromisión en las elecciones -balotaje- que se juegan en Brasil, para definir en qué manos queda el futuro presidencial: si permanece en el actual mandatario, Luis Lula da Silva, o pasa a manos de Flávio Bolsonaro.

La jugada “twittera” del presidente argentino, para los analistas internacionales y consultores locales, es aportar negativamente a los deseos del representante liberal del vecino país. Todo indica que existen mínimas diferencias, lo que se llama “empate técnico” y cualquier error conceptual en medir al votante brasilero puede modificar los estadíos eleccionarios.

La historia señala que siempre ha tenido un mal final pretender mantener el poder y liderazgo con la pelea, el insulto, o la diatriba si no se aportan soluciones reclaman ámbitos de la sociedad.

Javier Milei lo sabe, pero no le importa. El libertario pelea contra su propio yo, es decir, “Procura salvar el conflicto psicológico y emocional al que su persona está enfrentando con sus propias contradicciones, impulsos, miedos, limitaciones o deseos. No se trata de un enemigo externo, sino de una batalla silenciosa dentro de su propia mente”.

 

 

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