MARTES 07 de Febrero de 2023
 
 
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Un Estado a punto del estallido

Era esperable que se dieran estos enfrentamientos internos dentro del oficialismo. La coalición Frente de Todos, en procura de figuras presidenciables, confronta con la planificación económica que ha elaborado y consensuado Sergio Massa.

El poco comprensible empecinamiento del presidente y varios de sus más cercanos seguidores, contando con la complacencia de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner -quien hace uno de sus acostumbrados silencios pero manda sus alfiles a mover las piezas- está produciendo un notable quebranto en la estructura gubernamental, enfrascados en la lucha interpoderes.

El accionar del titular de economía, posible candidato de la coalición gobernante para la presidencia, a resolverse en noviembre de este año, había logrado consensuar con el sector de la oposición, Juntos por el Cambio y partidos menores, para que en extaordinarias dieran tratamiento a diversos proyectos de leyes de orden económico, que resolvieran varios problemas que requieren especial atención, porque de ellos depende mantener el acuerdo con el FMI, y de encontrar una negativa no lograría su objetivo y éstos quedarían frustrados.

Esta situación se materializaría ante la insistencia presidencial de mantener prioritariamente que el Congreso debe dar tratamiento al pedido de juicio político al titular de la Corte Suprema
Suceso que ha generado que los opositores resolvieran no aceptar ese condicionamiento y, por lo tanto, peligran las extraordinarias y, por ende, desaparece la posibilidad de tratar las leyes económicas que necesita el país.

Hay varios factores que deben analizarse ante la obstinación que muestra el ejecutivo nacional, donde aparecerían otros factores que, encubiertamente, tendrían una connotación electoral, dado que se plasmaría el fracaso del área económica en su plan de reacomodar los desfasajes que hoy enfrenta el país. 

La figura del titular del Frente Renovador, hoy Ministro de Economía, que se venía desempeñando como presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, se venía fortaleciendo por lo logros obtenidos en materia de acuerdos con sectores empresarios, importadores y exportadores, productores agropecuarios y fundamentalmente recibiendo el visto bueno del organismo de crédito internacional, al que se le debe responder por una deuda cercana a los 50 mil millones de dólares.

Este complejo andamiaje económico-financiero, se estaba reestableciendo y acercando a una normalidad, que de concretarse en toda su magnitud, sería el espaldarazo que sustentarían sus pretensiones presidencialistas.

Naturalmente que este posicionamiento, sepulta cualquier intento del ‘albertismo’, que nunca se terminó de definir, siendo los indicadores que señalan las encuestas, que no logra superar los índices de negatividad, que relegan cualquier intención de repetir.

En razón de ello es que las evaluaciones que se realizan precisan claramente que hay una estrategia en todo el montaje ‘anti Corte’, para consolidar un golpe que elimine posibles rivales presidenciables.

Naturalmente aún no hay ninguna expresión de la conformadora de la coalición Frente de Todos, que designo presidente a Alberto Fernández, pero nunca le otorgó el verdadero poder. Convirtiendo el mandato en una suerte de discreta obra de teatro, que nunca llegó a consolidarse.

Este desmanejo, la ausencia de herramientas de consenso que permitan avizorar que rumbo toman, están marcando peligrosamente que estamos ante un gobierno al borde del estallido. 

Por otra parte, la oposición ha comenzado a jugar en procura de alcanzar una suerte de acuerdo, que presumiblemente los lleve a una PASO, si se realizan, o a una interna, para definir quiénes conducen y quienes acompañan, dentro siempre de Juntos por el Cambio.

No podemos olvidar a los partidos considerados minoritarios, pero que dado su crecimiento hoy se muestran como una opción clara para un ballotage, que se vislumbra como el final de la puja política. Allí juegan fuerte Javier Milei y José Luis Espert.

Y por último, la gran incógnita: Cuándo hablará y qué posicionamiento tendrá la vicepresidenta de la nación, Cristina Fernández de Kirchner. Revertido el anuncio del renunciamiento, dueña de un núcleo duro conformado por el kirchnerismo y La Cámpora, tendrá mucho que ver en la decisión final, del Frente de Todos.

Un ajedrez reservado solo para los más formados políticamente. Hoy, muchas voces, un panorama confuso, donde no existen certezas y, por ahora, son todas conjeturas.

Lo real y concreto es que la jugada del Poder Ejecutivo es realmente riesgosa y podría resultar el fuego que encienda la mecha de una bomba que ponga en riesgo la democracia y, fundamentalmente, la independencia de los Poderes del Estado. 
 

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