MARTES 07 de Febrero de 2023
 
 
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Tambalea la Democracia en Sudamérica

Lo veníamos enunciando en anteriores entregas. Se estaba produciendo un profundo cambio en los sistemas de gobierno del territorio sudamericano. Todo mostraba que las sociedades tenían otros objetivos, muy diferentes a los sustentados por los gobiernos que habían tenido hasta el momento.

En alguna oportunidad nos referimos al "voto calificado" como: "El voto emitido por aquellas personas que tengan un nivel cultural alto –que les va a permitir realizar una elección del voto mucho más racional que la persona que carece de cultura–. A veces son analfabetos y no están en condiciones de poder votar en las elecciones en forma racional. Generalmente votan lo que algún político les marca o por simple intuición. Otras veces la simple propaganda."

Naturalmente que no estamos para nada de acuerdo con esta absurda discriminación, que margina a quienes, una parte de la sociedad ha segregado, por efectos de una política desacertada, que marcó diferencias. Cuando la realidad indica que todos somos iguales ante la ley, que tenemos los mismos derechos y obligaciones. Aunque a veces la realidad nos muestra otros matices, que van deformando el criterio de la Democracia.

Nosotros bregamos por la universalidad del voto. Para ello se hace necesario que todos tengan los mismos derechos a la educación, a la salud, al trabajo. En síntesis a estar adecuadamente formados para poder elegir-más allá  de las tendencias ideológicas- en quienes crean pueden elaborar planes políticos que les permitan crecer a ellos y a sus familias.

Para obtener estos logros sociales, deben instrumentarse políticas abarcativas, que busquen como superar los problemas y no que se aprovechen de estos, para ganar poder ante las necesidades  manifestadas por los sectores indigentes, sumergidos en una pobreza que no pueden superar y sin atisbo de ofertas laborales que les den la dignidad que requieren frente a sus hijos.

En varios países de Sudamérica, los cambios comenzaron a notarse. Se registró una variante en el pensamiento doctrinario y pasaron de una derecha o de una izquierda, que llevaba años en el poder a elegir a los que les ofrecían, según su mejor entender, otro horizonte.

Pero estas variables, no se pueden realizar inmediatamente. Pasar del "blanco al negro", conlleva toda una estructura educativa, que se puede lograr-no lo dudamos- pero con el adecuado paréntesis de tiempo, que permita asimilar que esos reacomodamientos, no siempre resultan fáciles y mucho menos cómodos.

Lo vimos en Perú, Bolivia, Chile, ahora explota en Brasil y se está pergeñando en otros países sudamericanos, que lentamente se encaminan hacia otros objetivos de futuro.

Pero nada es fácil y cuando se produce el recambio abruptamente se produce una fractura en la sociedad, que no siempre se muestra accesible como para recomponer la paz social y mucho menos económica en breve lapso de tiempo.

En Argentina, "el 10 de febrero de 1912 se sancionó la ley nacional de Elecciones N° 8.871, conocida como "Ley Sáenz Peña", que desechó el voto calificado y estableció el sufragio a universal, secreto y obligatorio y el sistema de lista incompleta, con lo que se dio representación legislativa a la minoría. Si bien la ley no era tan universal, porque seguía siendo exclusiva para nativos argentinos y naturales masculinos y mayores de 18 años, su mérito fue poner fin al fraude y al soborno".

Naturalmente  con el correr de los años se fueron produciendo modificaciones y consagrando otros derechos que en aquella oportunidad habían sido desechados.

Hace 25 años se reformó la Constitución Nacional en Santa Fe. La nueva Carta Magna amplió derechos, redujo el hiperpresidencialismo, otorgó rango constitucional a tratados internacionales de derechos humanos y dio más independencia a la justicia, entre otros logros.

También señaló un camino de libertades individuales, que debieron estar acompañados de un fundamento educativo que permitiera que esos sectores de la sociedad, que con el tiempo han sido "prenda" de los políticos, alcanzaran un pensamiento propio y no sujeto a prebendas que solo lograban el voto, pero negativizaba el crecimiento.

Hoy estamos en una verdadera encrucijada. Las transformaciones se están produciendo. Aparecen los "ultra" y fueron en detrimento de los medidos que procuraban consensuar, compatibilizando los extremos en beneficio de todos.

Sudamérica esta en esta transición. Tal vez pasen años antes de que se logre una formal estabilización socio-política, pero lo que observamos  está ocurriendo y forma parte de la mudanza mental que se está materializando.

Ha llegado en sus diferentes formas a México, Bolivia, Honduras, Perú, Chile, Venezuela, Colombia, Cuba y Nicaragua, entre otros menores que se han pasado de un extremo al otro y eso les ha generado una grieta social, que ha desencadenado reacciones populares de magnitud insospechada.

Ninguna duda que los futuros gobiernos deben repensarse, porque las antiguas recetas y la docilidad ciudadana ya están descartadas y solo se vislumbra la reacción, con características revolucionarias, que se supone una de las formas en las que la sociedad puede manifestarse y lograr sus objetivos.

De aquello que está sucediendo a nuestro alrededor, debemos aprender. No basta con asombrarnos y mandar mensajes "salvadores". La realidad indica que están golpeando la puerta muy cerca de casa.

Ignorarlo puede resultar extremadamente grave.

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