La cuestión política, tanto nacional como internacional, siguen disputando trascendentes “partidos” en procura de alcanzar los objetivos que se han propuesto.
Hay quienes logran victorias “a lo pirro” y mantienen las expectativas de recuperar terrenos perdidos en la consideración de los ciudadanos a los que representan.
Ese podría ser uno de los casos que hoy materializa el presidente estadounidense Donald Trump, quien merced a la gestión de sus funcionarios pudo poner un alto el fuego en los combates que se libran entre Israel y el Líbano.
Las consideraciones que rodean estas gestiones planean seguir elaborando fórmulas que en 10 días permitan hacer una reunión trascendente con la presencia de los presidentes Trump, el primer ministro israelí Netanyahu y el presidente del Líbano, Joseph Khalil Aoun, a los efectos de acordar una paz duradera entre los países del Medio Oriente, donde se incluye a Hezbollah, hoy una integración bélica que no acepta de buenos términos acordar con Israel.
El profundo desbalance en la economía mundial que se originó en razón de estos más de 45 días de combates producidos entre EEUU, Israel, e Irán, con participación de otros países del Medio Oriente, fue horadando los respaldos político-sociales que los protagonistas, fundamentalmente, el norteamericano Trump ponía en riesgo su futuro presidencial.
Este “enfriamiento”, que se supone será respetado por el término acordado, permitirá negociar y acordar sobre los puntos más discutidos de este entredicho bélico: esencialmente el que se refiere a los altibajos de los combustibles, que ha sacudido los mercados del mundo.
En el orden nacional también se evidencia un escenario complejo para el partido gobernante, fundamentalmente para el presidente Javier Milei, cuya fortaleza político-social ha comenzado a desmoronarse por varios factores que el staff gubernamental ha desestimado, presuponiendo que las tensiones ya están siendo superadas.
Nada de eso es real y ni el mismo presidente -por primera vez en los dos años y meses que lleva de gobierno-, se siente sólido y respaldado.
Hubo sucesos vinculados a manejos turbios, coimas, peajes electorales, un personaje que estaba candidateado para ser gobernador de la provincia de Buenos Aires, José Luis Espert, y voló por los aires al ser partícipe de una rara situación de narcotráfico, aún no develada por la Justicia.
Explotó como una bomba “nuclear” el tema de la criptomoneda $Libra y los más férreos defensores ya veían caer al presidente Milei junto a su hermana Karina, ambos sindicados como las cabeza de una organización que movía fortunas, supuestamente en forma poco transparente.
Pero, por lo menos hasta ahora, no pasó de ser una mancha para el “león de LLA”.
Inesperadamente, cuando hablaban y se vanagloriaban de decencia, moral y hacer un gobierno diferente, apareció Manuel Adorni. Un personaje sin trayectoria, que logró guarecerse debajo del ala del “Jefe”, Karina Milei, y lentamente comenzó su carrera ascendente dentro del staff gubernamental.
Se ganó la confianza presidencial y se convirtió en el vocero del titular del Ejecutivo, enfrentando a la prensa en habituales reuniones con los periodistas asignados en Casa Rosada, en las cuales se mostró soberbio, manejando un vocabulario despreciativo hacia quienes habían sido durante años colegas.
Pero mostró que no estaba formado para cumplir ese papel y dada su notable avaricia por el poder de riqueza rápidamente lograda, cayó estrepitosamente y, mal que le pese a hombres de la Libertad Avanza, está arrastrando al escarnio social al presidente Milei.
La Justicia está obrando con eficiencia y rapidez, abriendo nuevos escenarios en los cuales se ha movido, el todavía Jefe de Gabinete y su esposa, mostrando aristas de actos reñidos con la moral y la decencia que tanto pregonaban.
Sorprende la actitud de los hermanos Milei que han resuelto jugar su futuro respaldando y manteniendo en funciones a un funcionario que está señalado como un delincuente de “guante blanco”, que utilizó jubiladas para realizar sus negocios inmobiliarios.
Y esta acción pegó fuerte en la sociedad argentina, partidaria o no, que sostiene que la moral que predicaban era solamente una estrategia que tenía como finalidad responsabilizar de todos los quebrantos que hoy soporta el tejido social a los gobiernos que lo antecedieron, fundamentalmente al kirchnerismo.
“Adorni políticamente es un sujeto muerto, terminado”, aseguró el biógrafo de Javier Milei. El escritor Nicolás Márquez pronunció duras críticas al jefe de Gabinete, en una entrevista periodística del portal Infobae, entendiendo que, al ser investigado por enriquecimiento ilícito, “Le hace mal al Gobierno su permanencia, tiene que tener un gesto patriótico y renunciar”.
Como pocas veces se están produciendo “grandes cambios políticos y sociales”, que arrastran dificultades financieras y económicas que resienten los mercados y ponen en tela de juicio que esto pueda tener un buen final.
En la semana próxima habrá grandes novedades. Puede o no tener continuidad la guerra y con ello señalar el fracaso del presidente Donald Trump y su gente.
En Argentina también habrá novedades -judiciales, políticas, sociales y económicas- y habrá indicios si se frena la caída de Milei o mantiene la tendencia a la baja.



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