JUEVES 18 de Abril de 2024
 
 
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Sensatez...

Buen juicio, cordura, prudencia o capacidad de sopesar las consecuencias antes de actuar. Entendemos que estas condiciones deberían, en nuestra opinión, primar cuando se dan circunstancias adversas que no eran esperadas.

Esto ha ocurrido en un importante número de municipalidades y comisiones de fomento de la provincia de La Pampa, en oportunidad en que debieron, los y las ciudadanas elegir quienes estarán al frente de las instituciones de gobierno local durante los próximo cuatro años a partir del 10 de diciembre.
Uno de los factores que se espera estén sobre el escenario de la consideración ciudadana, es ¿Qué se hizo por el pueblo?¿Quiénes trabajaron a destajo por el beneficio común? Y, naturalmente, otras evaluaciones que surgen necesariamente y son las comparativas con otras gestiones.
Las voluntades se pueden modificar, cuando los intereses se superponen a la dignidad de sentir que se ha hecho lo correcto. Eso no te hace sentir mejor como integrante de una sociedad en la que vivimos junto a nuestras familias. 
Te podés equivocar. Sí, por supuesto. Está dentro de los parámetros que se analizan, pero vuelcos interesados que van en perjuicio de toda la comunidad, realmente nos muestra un enorme deterioro a nivel comunidad, donde no nos interesa el otro. Es como hemos sostenido en varias entregas: la ruptura de la sana convivencia.
Estas consideraciones vienen a cuento, tras los “remezones” que se están produciendo tras el proceso eleccionario sucedido el pasado 14 de mayo.
Hubo realidades, nadie las negaba y se produjeron las “sorpresas” que pusieron en evidencia el manejo espúreo del negociado político, cuando la idoneidad personal de quienes pretendían llegar a determinados cargos, les jugaba en contra.
Estas situaciones han sido generadoras de que aparecieran voces de distintos ámbitos. Unas procurando explicar porqué ocurrió. Otras intentando hallar responsables. Y las más mesuradas y -a nuestro juicio -acertadas, que manifestaron que el problema debe ser analizado puertas adentro, donde se pueden ventilar los “trapos sucios”, que evidentemente los hay y de alguna manera reconocer que la ambición del poder, no puede llegar a cualquier extremo a la polÍtica.
La realidad indica que cuando equivocás el camino, es tu error y naturalmente tendrás las consecuencias de haberlo cometido. Cuando te llevaron a cometerlos y por determinados factores menospreciaste lo que te rodeaba y podía verse, jugaste a perdedor a futuro. 
Dijo Carlos A. Piedra Buena: “La prudencia política es el germen de un buen gobierno”. Agregando que: “en la política, la razón humana sensata fracasa o desiste del esfuerzo de dar respuestas, nos enfrentamos con una crisis; esta clase de razón es en realidad ese sentido común gracias al cual nosotros y nuestros cinco sentidos nos adecuamos a un único mundo común a todos y con cuya ayuda nos movemos en él. En la actualidad, la desaparición del sentido común es el signo más claro de la crisis de hoy”.
Esto pareciera es lo que esta sucediendo en nuestra provincia. Resulta lamentable y para muchas localidades podría -y lo decimos en potencial, porque habrá que ver como continúan las gestiones- resultar una equivocación que produzca un retroceso en el crecimiento sostenido de los últimos años, pese a las difíciles contingencias que se han vivido en el todo el país.
En alguna oportunidad hemos sostenido que el voto es una enorme responsabilidad de la sociedad. A través de él se determina qué destino elegimos. Si nos equivocamos seremos responsables del futuro que tengamos y el “archivo” evitará que procuremos deslindar culpas.
Que los partidos participantes de la jornada electoral el pasado 14 de mayo se deben una reunión interna para analizar los comportamientos de los votantes, esencialmente de los sectores que se mostraron remisos a ratificar o rectificar mandatos, es un imperativo insoslayable.
Deberá ser -entendemos nosotros- una discusión a puertas cerradas, sin filtraciones interesadas, para transparentar lo sucedido, que ha sorprendido -en algunos casos muy puntuales- a propios y extraños.
Que hubo “manos negras” que conspiraron con la libre elección del ciudadano, ciudadana, ninguna duda, pero son sucesos que de ninguna manera resultan una novedad, aunque que deben dilucidarse.
Como dice el refrán: “El peor enemigo de uno es uno mismo, porque tú mismo te puedes hacer de la vida una frustración”.
 

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