LUNES 16 de Marzo de 2026
 
 
Compartir
Twittear
 

Se abre la carrera al 2027...

Cualquiera podría pensar que, con tanta antelación, el esfuerzo que se realice conduciría a un fracaso inevitable dado el desgaste que, tanto tiempo anticipado, permite se haga sobre posibles candidatos.

 

Un viejo caminante de acciones políticas siempre expresaba: “adelantarse a los acontecimientos es negativo; pretender jugar cuando todo esta armado repite la negatividad”, lo positivo, aseguraba, es “pegar justo en el momento adecuado”.

Nada asegura la victoria, pero se está mucho más cerca si se controla la ansiedad, se limitan egos y el presuponer que están “cazadas las liebres” antes del tiempo prudencial, permite razonar y buscar con sensatez las mejores estrategias y aprovechar con tino y buen criterio los errores de posibles adversarios.

En alguna medida, el presidente libertario pareciera estar en esa sintonía, aunque sus “genes” lo llevan -muchas veces- a caminar por la banquina, al sentirse empoderado y no visualizar -por ahora- opositores sólidos que pretendan disputarle la presidencia en el 2027.

Todo parece indicar que los partidos tradicionales ya son historia vieja y que solo cabe esperar el brote de las nuevas generaciones. Lo tradicional es un marco referencial que no debe ser despreciado, dado que forma parte de experiencia que no debería ser desaprovechada para hacer lo bueno y desechar a tiempo lo malo.

Mejorar los estilos y aggiornarse en un mundo tecnologizado, cambiante y que está movilizándose en procura de generar nuevos líderes que estén en consonancia con el poder concentrado, que pareciera estar en disputa entre los poderosos, entre los que se cuentan EEUU, China, Rusia, Reino Unido, entre otros que pretenden lograr equilibrar fuerzas internas.

En este marco de incertidumbre -acciones bélicas que procuran sentar definitivamente centros de poder-, Argentina ha comenzado a mover, a dos años vista, el andamiaje político que le permita arribar con posibilidades ciertas a una compulsa electoral.

Esto con mayor o menor sutilidad también se nota en las provincias donde los “aparatos” lentamente han comenzado a reacomodar sus filas, perfilando tendencias, pero por ahora sin candidatos.

De alguna manera, estos movimientos -algunos de los cuales parecen ser naturales, propios del ciclo que se inicia a partir de las palabras del presidente y/o gobernadores, dando por iniciado el período legislativo y con ello la base de sustentación del período de gobierno restante-, muestran los hilos del poder por donde pasan.

En La Pampa, por ejemplo -ya sucedió en Santa Fe, Mendoza y en Entre Ríos algo similar- habrá un enroque en la Cámara de Diputados en el bloque oficialista, donde hasta ahora la cabeza visible era “Taco” Marín, pasará a ser reemplazado en el mandato por el legislador vernista Daniel Lovera.

Un movimiento que marca una dinámica clara del sector que lidera el exgobernador Carlos Verna, cabeza de la línea Plural. Una señal que pretende decir: “Acá estamos”; una situación que nadie ponía en duda, dado que el peronismo se identifica en dos figuras hoy: el gobernador Sergio Ziliotto y el líder de La Plural, el resto acompaña.

En el caso pampeano se presume, aunque nadie revela la realidad, ya existirían charlas entre las dos figuras, una que está en retiro voluntario y el otro cuyo mandato culmina y no tiene constitucionalmente acceso a pretender uno nuevo.

Si esto es medianamente una realidad -que nadie pone en duda-, manejarán los tiempos y este recambio legislativo es uno que anima a pensar que se adelanta para cortar a muchos “precandidatos” que se sintieron con poder propio y salieron a caminar la provincia buscando apoyo, en especial de intendentes ideológicamente identificados con el oficialismo.

Las pretensiones no han sido consensuadas con quienes decidirán el nombre del posible candidato que juegue en el 2027 y eso abre innumerables conjeturas, todas en contra de sus pretensiones.

Hoy, si hay disputa, se piensa se producirán ante dos sectores que se proyectan: la Libertad Avanza que procura ganar apoyos, y el radicalismo que nada en el marco de una gran incertidumbre partidaria, donde se enfrentan los que quieren negociar con los “violetas” y los que pretenden pelear con la pureza de sus raíces originales. El resto no cuenta, puede sumar si entregan, como lo han hecho hasta ahora, sus dignidades políticas.

Dice el refranero popular: ‘‘No por mucho madrugar amanece más temprano” significando que apresurarse o actuar con excesiva ansiedad no garantiza obtener resultados antes, ya que los acontecimientos tienen su propio ritmo natural. Enseña la importancia de la paciencia, indicando que las cosas suceden a su debido tiempo.

La información que sucede debe atenderse y si es factible, como en este caso, elaborar un pensamiento en torno a los objetivos que persiguen, que no son definitivos ni están asegurando nombres o candidatos. Sí marca tendencias e influencias a futuro.

Falta demasiado tiempo si tenemos en cuenta que en Argentina una semana es una eternidad y puede darse vuelta la provincia. Solo imaginar algo menos de dos años sería ser muy osado, pensar para qué lado soplará el viento también.

Pero eso sí, habrá que sentirlo en tiempo y forma para no inventar situaciones inexistentes.

 

 

 

 

Escriba su comentario

Tu email no sera publicado.