“En materia cambiaria, nuestro foco está en el sector externo; es decir, que las exportaciones puedan funcionar bien y que las importaciones puedan funcionar bien. Nos preocupa más eso que el atesoramiento para capital de trabajo de las empresas que no están involucradas en estas operaciones”, expresó Bausili.
En ese sentido, destacó que, desde el lanzamiento del esquema de bandas, las cantidades exportadas marcan récords mes a mes y que, en el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), el sector privado pronosticó un nuevo máximo histórico para las exportaciones de 2026, de u$s96.000 millones. Por lo tanto, remarcó, “no es una prioridad (levantar el cepo a empresas)”. “Nos preocupa más el funcionamiento de la economía”, insistió.
En cuanto al valor actual del tipo de cambio, tanto el presidente del Central como su vicepresidente que lo acompañó en la conferencia, Vladimir Werning, coincidieron en que no está atrasado, teniendo en cuenta que es compatible con el equilibrio externo. Además, aseguraron que el tipo de cambio real no es la variable más importante a la hora de determinar la competitividad de una economía.
Para justificar esto último, la entidad toma como ejemplo el caso de Perú. “La acumulación de reservas en Perú no dependió de sostener un tipo de cambio real deliberadamente depreciado, sino de permitir flexibilidad cambiaria y suavizar la volatilidad. Para este fin se recurrió a la discrecionalidad en las compras y ventas de dólares, en mercados spot y futuros”, remarcó en IPOM del primer trimestre de 2026.
Otro de los temas más tocados en la jornada fue la dinámica de la liquidez, el crédito y la morosidad en el sector privado. Bausili consideró que actualmente hay indicios de que la demanda de dinero se está recomponiendo, ya que, de lo contrario, la baja de tasas sería incompatible con la apreciación del tipo de cambio.
En cuanto a la morosidad, dijo que muchos bancos “ya han visto una reducción” en sus últimos indicadores y que “no se van a usar recursos del Estado para solucionar problemas particulares”.
Por último, los funcionarios de la autoridad monetaria adelantaron que el Gobierno está en conversaciones con China para extender el swap, que vence en agosto próximo. “No hay planes para eliminarlo”, sostuvo Bausili.
Vale recordar que Argentina mantiene desde hace tiempo una línea de intercambio de divisas por u$s18.000 millones con el gigante asiático, aunque el país ha reducido significativamente su uso durante el último año.
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