El moscovita, actual número 16 del ranking mundial, necesitó apenas una hora y dieciséis minutos para quedarse con el encuentro decisivo y levantar el decimoctavo trofeo de su carrera, el séptimo sobre polvo de ladrillo y el segundo en la ciudad sueca, donde ya había festejado en 2023 tras vencer al noruego Casper Ruud.
Rublev, que llegó al torneo como máximo favorito, completó una semana prácticamente perfecta. En su camino hacia el título eliminó al italiano Andrea Pellegrino, al argentino Sebastián Báez y al chileno Alejandro Tabilo, antes de imponerse con autoridad en la final.
Las estadísticas reflejaron el dominio del ruso durante el partido decisivo. Ganó el 87 por ciento de los puntos disputados con su primer servicio, conectó 19 tiros ganadores y concretó dos quiebres, además de no conceder ninguna oportunidad de ruptura a Darderi.
La consagración adquiere un valor especial para Rublev, que atravesaba un período complicado en cuanto a resultados. Su último título había sido en febrero de 2025, cuando se quedó con el ATP 500 de Doha, por lo que acumulaba casi diecisiete meses sin poder levantar un trofeo.
En ese lapso, el ruso alternó buenas actuaciones con eliminaciones prematuras y llegaba a Bastad luego de despedirse rápidamente tanto del ATP de Halle como de Wimbledon. El regreso al polvo de ladrillo, una de sus superficies preferidas, terminó siendo el escenario ideal para recuperar la confianza.
Bajo la conducción de Marat Safin, quien se incorporó recientemente a su equipo de trabajo, Rublev encontró respuestas en un momento clave de la temporada y volvió a mostrar la agresividad que lo llevó a consolidarse entre los mejores jugadores del mundo.
Del otro lado quedó Luciano Darderi, nacido en Villa Gesell y nacionalizado italiano, que buscaba defender el título conseguido en la edición anterior del certamen. El jugador de 24 años había alcanzado la final tras superar al alemán Daniel Altmaier, al portugués Nuno Borges y al paraguayo Daniel Vallejo.
Sin embargo, el italiano no pudo sostener el nivel mostrado durante la semana y sufrió la solidez de un rival que dominó el encuentro desde el comienzo. De esta manera, Darderi sumó su segunda derrota en una final durante 2026, luego de haber caído meses atrás ante Francisco Cerúndolo en el ATP de Buenos Aires.
Para Rublev, en cambio, la victoria representa mucho más que un nuevo título. Después de meses de irregularidad y resultados adversos, el ruso volvió a festejar y dio una señal de recuperación en la gira europea sobre polvo de ladrillo.
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