La Academia venció esta noche 3-0 a Atlético Tucumán en el Monumental José Fierro con un doblete de Duván Vergara y un tanto de Santiago Solari. El equipo de Costas golpeó en los momentos justos y sostuvo la ventaja con la seguridad de Cambeses.
En una cancha siempre compleja y ante un rival que por momentos lo arrinconó, Racing Club mostró eficacia, oficio y jerarquía para imponerse 3-0 sobre Atlético Tucumán por la octava fecha del Torneo Apertura.
El equipo de Gustavo Costas fue práctico: aprovechó sus oportunidades y defendió con solvencia cuando el Decano insinuó reacción.
El estadio Monumental Presidente José Fierro ofreció un marco intenso desde el inicio. Atlético salió decidido a presionar alto y generó la primera ocasión clara con un remate de Di Plácido que exigió una buena intervención de Facundo Cambeses. El local manejaba mejor la pelota y parecía más cómodo en el trámite.
Sin embargo, Racing encontró en la velocidad de Duván Vergara su mejor argumento. A los 34 minutos del primer tiempo, el colombiano se escapó por la izquierda, dejó atrás su marca y definió con categoría desde un ángulo cerrado para abrir el marcador. Un golazo que modificó el desarrollo del partido y sembró dudas en el conjunto tucumano.
>Atlético acusó el impacto pero no se resignó. Antes del descanso estuvo a centímetros del empate: un remate dio en el palo y, en la misma acción, Cambeses respondió con reflejos para evitar la caída de su arco. Fue el momento más delicado de la visita en toda la noche.
En el complemento, el Decano volvió a adelantarse en el campo y dispuso de una oportunidad inmejorable cuando Tesuri quedó con el arco a su merced tras una salida fallida del arquero, pero la definición se perdió increíblemente afuera. Esa jugada marcó un quiebre emocional.
Racing, que ya había ajustado líneas con el ingreso de Bruno Zuculini para equilibrar el mediocampo, volvió a golpear a los 35 minutos del segundo tiempo. Tras una asistencia precisa, Vergara apareció nuevamente para empujarla a la red y estirar la ventaja. Fue el 2-0 que empezó a sentenciar la historia.
En tiempo de descuento, y con Atlético volcado en ataque, Santiago Solari aprovechó los espacios y definió con serenidad para establecer el 3-0 definitivo. Un resultado amplio que no reflejó del todo el desarrollo, pero sí la contundencia académica.




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