El documento enviado por el Gobierno, firmado por el ministro de Economía Luis Caputo y el jefe de Gabinete Diego Santilli, plantea como objetivos mantener las cuentas públicas equilibradas, profundizar la baja de impuestos y sostener una menor inflación, aunque deja para la presentación del proyecto definitivo el detalle de los números finos.
Desde sectores opositores advierten que el adelanto presupuestario funciona como una ratificación del rumbo económico de Javier Milei, pero reclaman conocer con mayor detalle las variables centrales del programa y cuáles serán las partidas que quedarán condicionadas por la meta de superávit fiscal.
En la oposición anticipan que la discusión del Presupuesto 2027 estará atravesada por el escenario electoral y cuestionan que el Gobierno pretenda convertir el equilibrio fiscal en el eje excluyente del debate.
Uno de los principales reclamos apunta a la ausencia de definiciones sobre áreas como educación, salud, infraestructura y transferencias a las provincias. Para algunos legisladores opositores, el esquema oficial mantiene una lógica de reducción del gasto sin contemplar el impacto sobre servicios públicos y economías regionales.
También generan cuestionamientos las proyecciones económicas sobre las que se construirá la hoja de ruta del próximo año. Diputados y senadores opositores plantean que será necesario revisar las estimaciones oficiales y discutir si los objetivos fiscales son compatibles con una recuperación sostenida de la actividad.
Las primeras críticas llegaron desde Innovación Federal, que responde a los gobernadores de Salta y Misiones. Desde ese espacio cuestionaron que el adelanto del Presupuesto presenta lineamientos generales sin el nivel de detalle y advirtieron que el ajuste proyectado recaería principalmente sobre las transferencias a las provincias, la obra pública y las partidas destinadas a salud, educación y ciencia.
Además, señalaron que el desfasaje entre las metas previstas en el Presupuesto 2026 y la evolución de la economía genera dudas sobre la consistencia de las nuevas proyecciones oficiales.
Desde Unión por la Patria también expresaron reparos al documento presentado por el Ejecutivo. El diputado Itaí Hagman sostuvo que las proyecciones económicas “están completamente desancladas de la realidad” y cuestionó que el Gobierno proyecte un crecimiento impulsado por la inversión cuando, según indicó, los indicadores muestran una caída de la inversión pública y privada, además de un retroceso en la inversión extranjera directa.
En la misma línea, el senador Fernando Salino cuestionó las estimaciones oficiales sobre inflación y afirmó que las proyecciones incluidas en el Presupuesto 2026 quedaron ampliamente superadas por la evolución real de los precios. Además, sostuvo que la estabilidad fiscal se sostiene mediante recortes en partidas destinadas a provincias, universidades y otros sectores del Estado.
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