Este informe fue desarrollado por el Laboratorio Urbano de Movilidad y Seguridad Vial, organismo creado por Ordenanza 1053 cuya finalidad es investigar y recabar datos sobre siniestros y planificar acciones en consecuencia. En esta oportunidad, arrojó información y estadísticas correspondientes al período 2023 - 2025.
Durante el encuentro, se socializaron los ejes que han sido importantes y tenidos en cuenta para desarrollar esta planificación y los resultados desde su implementación, producto también del trabajo integral y conjunto con distintas organizaciones, entre ellas en 2024 con la Red de Innovación Local (RIL).
En esta línea, uno de los análisis más importantes reflejó que desde en el lapso de tiempo mencionado más arriba, se redujo la siniestralidad en la ciudad en un 18%.
Junto a la jefa comunal estuvieron presentes el viceintendente Alberto Campo; el secretario de Gobierno, Nicolás Mendoza; el director de Prevención y Seguridad Ciudadana, Cristian Viola; el subdirector del mismo área, Gonzalo Delaturi; concejales y concejales; autoridades provinciales, municipales, de la Policía, Salud Pública y referentes de Estrellas Amarillas.
Resumen del informe
El informe anual 2025 del Plan Piquense de Seguridad Vial evidenció una reducción en la cantidad de siniestros viales registrados en la ciudad, en comparación con los últimos años, en el marco de las políticas de prevención, control y educación impulsadas por el municipio.
Según el documento, durante el año pasado se contabilizaron 677 siniestros, lo que representa una disminución del 12% respecto a 2023 y del 18,8% en relación con 2024. Octubre fue el mes con mayor cantidad de incidentes, mientras que noviembre registró el nivel más bajo. Además, el jueves fue el día con mayor incidencia y el horario más crítico se ubicó entre las 12 y las 13 horas.
El análisis también permitió observar cómo se distribuyen los hechos en la ciudad. La mayor cantidad de siniestros se concentró en el sector céntrico, con 97 casos, seguido por barrios como Talleres y Este. En este último sector se registró una baja significativa respecto a los años anteriores.
En términos generales, el informe indica que más del 75% de los siniestros se produjeron en intersecciones de calles, principalmente en arterias de doble sentido de circulación. Asimismo, tres de cada cuatro hechos ocurrieron en horario diurno, lo que evidencia la incidencia del tránsito intenso en franjas horarias laborales y comerciales.
Lesionados y víctimas fatales:
Durante 2025 estuvieron involucradas 969 personas en incidentes viales. Casi la mitad resultó con lesiones leves, mientras que el 8,9% sufrió heridas de gravedad. El informe advierte que los motociclistas continúan siendo el grupo más vulnerable, al concentrar más del 75% de los casos graves.
En cuanto a la mortalidad, se registraron cuatro víctimas fatales, manteniéndose niveles similares a los del año 2023. En el período 2023-2025, la mayoría de los fallecidos fueron varones jóvenes.
Impacto económico y controles:
El costo estimado de la siniestralidad vial superó los 10.700 millones de pesos, contemplando gastos sanitarios y pérdida de productividad.
En paralelo, se detectó un fuerte incremento en las infracciones de tránsito, que alcanzaron las 24.829 durante el año, impulsado por la incorporación de tecnología de control como cámaras y medidores de velocidad. Las faltas más comunes fueron el exceso de velocidad, la falta de documentación y el uso del celular al conducir.
También se registraron 2.142 retenciones vehiculares, principalmente de motocicletas, en el marco de los operativos de fiscalización.
Licencias y participación ciudadana:
Los trámites vinculados a la Licencia Nacional de Conducir disminuyeron un 16,1% respecto al año base 2023, situación asociada a cambios normativos nacionales.
El informe resalta además la continuidad de acciones de concientización, jornadas participativas y el trabajo del Consejo Municipal de Tránsito, considerados ejes clave para consolidar la reducción de la siniestralidad.
En este contexto, las autoridades remarcaron la necesidad de profundizar las políticas de prevención y planificación urbana, con el objetivo de mejorar la seguridad vial y sostener la tendencia descendente en la ciudad.
Conciencia ciudadana
Finalizada la exposición, Fernanda Alonso mencionó: “Vamos a seguir trabajando, especialmente con las juventudes, con todas las herramientas que tengamos a nuestro alcance. Con educación vial en todos los ámbitos educativos y de manera sostenida como venimos haciendo”.
“Cuando ellos y ellas van a gestionar su licencia de conducir por primera vez, deben rendir un examen práctico y teórico. Pero además hay que trabajar muchísimo en esto del cuidado de la vida, en todo sentido y no solo desde el municipio, sino desde todas las organizaciones que componen nuestra sociedad”, indicó.
“Desde ahí es donde apelamos a la tarea conjunta, de la misma manera, concientizando, sensibilizando y será lo que abordaremos en este tiempo que nos queda de gestión”, completó la mandataria local.
Seguidamente, el secretario de Gobierno, Nicolás Mendoza, explicó: “El fin de todo esto es tener estrategias y políticas planificadas de manera integral para cohesionar esfuerzos”.
Destacó que uno de los puntos centrales es “la generación de un Laboratorio de Seguridad Vial y Movilidad Urbana, que tiene como objetivo profesionalizar el área de Prevención y hacer un estudio analítico de la realidad de la transitabilidad piquense. Así mismo, permite recabar datos e información para tomar decisiones”.
El funcionario también puso en valor la vinculación institucional. “Ello tiene un lineamiento profundamente participativo, por eso los organismos que acá están invitados, con los cuales nos desempeñamos asiduamente, se canalizan a través del Consejo de Tránsito”.
Sobre la reducción de la siniestralidad de un 18%, referencia construída a partir de la información aportada por el SEM, la Policía y el nosocomio local, señaló: “Si bien ello genera polémica porque los siniestros siguen ocurriendo, ésto tiene relación con que no se respetan los límites de velocidad, los cruces de calles y se maneja con el celular en mano, entre otros factores”, manifestó.
En cuanto a los puntales del plan, detalló: “Hay dos ejes principales: la presencia territorial, con mayores operativos y la educación vial, promoviendo la conciencia ciudadana. Éste último es el punto más difícil que tiene una gestión para abordar, porque se trata de un hecho cultural”.
Por último, aseveró: “Una comunidad que crece, una ciudad que se desarrolla es porque tiene una sociedad comprometida con su pueblo y comprometerse es respetar la vida, y parte de ese respeto es cumplir con las normas”.
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