El capitán xeneize realizó trabajos de campo a cinco días del desgarro que sufrió ante Instituto y respondió bien. Aunque los plazos de recuperación son ajustados, en el cuerpo técnico crece el optimismo y no descartan que pueda viajar a Brasil para la semifinal de vuelta.
La derrota ante Vasco da Gama golpeó a Boca y, con la revancha de la semifinal de la Copa Sudamericana en el horizonte, comenzó a crecer la ilusión de recuperar a una pieza fundamental: Leandro Paredes. El capitán xeneize realizó trabajos de campo en el entrenamiento de este miércoles y respondió de buena manera, un avance que alimenta las esperanzas de contar con él el próximo martes.
El mediocampista sufrió un desgarro de grado II en el isquiotibial derecho el viernes pasado, durante el encuentro frente a Instituto en Córdoba. En principio, su recuperación apuntaba al superclásico ante River, previsto para el 1° de noviembre, pero el panorama podría cambiar si continúa evolucionando favorablemente.
El principal inconveniente son los tiempos. Para la revancha ante el conjunto brasileño habrán transcurrido apenas 11 días desde la lesión, un período muy corto para la recuperación de una ruptura muscular de esas características. Por eso, su presencia todavía está lejos de confirmarse y dependerá de cómo responda a las próximas exigencias.
En Boca saben que el regreso anticipado implicaría riesgos, ya que el futbolista podría exponerse a una lesión de mayor gravedad. Sin embargo, tanto las ganas del jugador como la importancia del encuentro mantienen abierta la posibilidad de que integre la delegación que viajará a Brasil.
La presencia de Paredes representa mucho más que una alternativa futbolística. El campeón del mundo es una de las principales referencias del equipo, tanto por su juego como por su liderazgo dentro del vestuario.
Además, las opciones para ocupar el mediocampo se redujeron por la lesión de Tomás Belmonte y las dudas que dejó el rendimiento de Williams Alarcón en el primer encuentro. Milton Delgado y Santiago Ascacíbar aparecen como alternativas firmes, mientras que Camilo Rey Domenech también forma parte de las opciones.
La decisión se tomará sobre la hora y estará condicionada por la evolución física del capitán. Si continúa entrenándose sin molestias, podría viajar con la intención de estar disponible para una revancha en la que Boca necesitará revertir el resultado para mantener vivo el sueño de llegar a la final.
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