“Fue increíble todo lo que vivimos. Desde el principio dijimos que era un partido especial. Si bien era un encuentro de fútbol, cuando empezamos a entrar a la cancha y sonó el himno vivimos sensaciones distintas y el grupo lo sintió. No era una victoria más, era una victoria importante que el pueblo argentino quería y nosotros también”, expresó el rosarino, todavía emocionado por el pase a una nueva definición mundialista.
Messi fue una de las grandes figuras de la noche. Cuando el equipo perdía por el gol de Anthony Gordon, el capitán tomó la responsabilidad, manejó los tiempos del partido y participó directamente en la remontada. Primero asistió a Enzo Fernández en el empate y, minutos después, envió el centro que Lautaro Martínez transformó en el gol de la clasificación.
El delantero destacó la fortaleza de un plantel que volvió a sobreponerse a la adversidad y que ya acumula cinco finales consecutivas entre Copas América y Mundiales. “Es una locura jugar dos finales del mundo seguidas. Este grupo es increíble. Hoy lo fuimos a buscar otra vez cuando el partido se había puesto feo, nunca dejó de creer ni de intentarlo. Con juego y paciencia metimos a Inglaterra contra su arco y logramos una nueva final”, aseguró.
Además, el capitán sostuvo que nunca dudó de las posibilidades del seleccionado argentino, a pesar de las dificultades físicas con las que llegaron varios futbolistas al torneo. “Antes de empezar el Mundial confiaba en este grupo y sabía que íbamos a estar entre los cuatro mejores. Por ahí la gente tenía dudas por cómo llegábamos, porque muchos jugadores estaban al límite, pero este equipo cuando se junta y está unido siempre da un plus”, afirmó.
Para Messi, la principal virtud del plantel es la capacidad de sacar fuerzas en los momentos más complicados. “Nos conocemos mucho y sabemos de lo que somos capaces. Uno contagia al otro y siempre encuentra energías para dar el máximo”, remarcó el capitán, que a sus 39 años continúa siendo el líder futbolístico y emocional del equipo.
De cara a la final frente a España, el rosarino evitó confiarse y elogió al rival. “Es una selección enorme, con grandísimos jugadores y una filosofía de juego que lleva muchos años. Conozco a varios de ellos y será un partido muy igualado”, analizó.
Por último, dejó un mensaje para los hinchas argentinos, que volvieron a copar las tribunas en Estados Unidos. “Disfruten de este momento como lo hacemos nosotros. Hace cuatro años que somos campeones del mundo y ahora volvimos a posicionar a Argentina entre los mejores. Dimos el último paso para llegar a otra final y ojalá podamos cerrarlo de la mejor manera”, concluyó Messi.
Con una actuación decisiva y palabras cargadas de emoción, el capitán volvió a demostrar por qué sigue siendo el emblema de una generación que sueña con seguir haciendo historia.
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