MARTES 28 de Mayo de 2024
 
 
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Mareos y desvanecimientos

Un desmayo es la pérdida temporal del conocimiento a consecuencia de una disminución del flujo sanguíneo al cerebro. El episodio es breve (dura menos de un par de minutos) y va seguido de una recuperación rápida y completa. Las personas afectadas se pueden quejar de mareos antes de presentarse el desmayo.

Cuando una persona se desmaya, no solamente experimenta pérdida de conocimiento sino también pérdida del tono muscular y palidez en su rostro. Igualmente, la persona puede sentir debilidad o náuseas justo antes de desmayarse y tener la sensación de que los ruidos alrededor se van desvaneciendo en el fondo.
Un desmayo puede ocurrir mientras la persona está orinando, defecando (especialmente si hay esfuerzo), tosiendo vigorosamente o cuando la persona ha estado parada en un lugar durante mucho tiempo. Los desmayos también pueden estar relacionados con el miedo, el dolor intenso y el sufrimiento emocional.
Una baja súbita en la presión sanguínea puede causar un desmayo, lo cual puede ocurrir si se presenta sangrado o deshidratación severa. Así mismo, un desmayo puede ocurrir si la persona se incorpora repentinamente desde una posición de acostado.
Ciertos medicamentos pueden llevar a que se presente desmayo debido a un descenso en la presión sanguínea u otra razón. Los medicamentos comunes que contribuyen al desmayo incluyen medicamentos para la ansiedad, la presión sanguínea alta, la congestión nasal y las alergias.
Otras razones por las cuales una persona se puede desmayar incluyen la hiperventilación, el consumo de alcohol o de drogas o el azúcar bajo en la sangre. Las menos comunes pero más graves incluyen enfermedad cardíaca (como el ritmo cardíaco anormal o ataque cardíaco) y accidente cerebrovascular.
Si la persona tiene antecedentes de desmayos y ha sido sometida a una evaluación médica, debe seguir las instrucciones sobre la forma de prevenir estos episodios. Obviamente si la persona conoce las situaciones que le causan los desmayos, debe evitarlas o cambiarlas. Igualmente, se deben evitar los cambios súbitos en la postura y levantarse lenta y gradualmente desde una posición de sentado o acostado. Cuando le sacan sangre (si esto la hace desmayarse), se le debe comentar al técnico y asegurarse de estar acostada.
El tratamiento inmediato para alguien que se ha desmayado incluye:
*Inspeccionar las vías respiratorias y la respiración de la persona. De ser necesario, se debe comenzar a dar respiración artificial y RCP y llamar al número local de emergencias (usualmente el 911 en los Estados Unidos). 
*Aflojar las ropas apretadas alrededor del cuello. 
*Mantener a la persona afectada acostada durante al menos 10 a 15 minutos, preferiblemente en un espacio fresco y calmado. Si la persona no se puede tender, se debe hacer que se siente hacia adelante y bajarle la cabeza por debajo del nivel de los hombros, entre las rodillas. 
*Si la persona ha vomitado, se le debe voltear hacia un lado para evitar el ahogamiento. 
*Elevar los pies por encima del nivel del corazón (más o menos 12 pulgadas o unos 30 cm). 
Se debe llamar al número local de emergencias si la persona que se ha desmayado:
-Cayó desde una altura, especialmente si está lesionada o sangrando. 
-No recupera el conocimiento rápidamente (en un par de minutos). 
-Está embarazada o tiene más de 50 años. 
-Tiene diabetes. 
-Siente dolor, presión o molestia en el pecho, latidos cardíacos fuertes o irregulares o presenta pérdida del habla, trastornos visuales o incapacidad para mover una o más extremidades. 
-Presenta convulsiones, trauma lingual o pérdida del control intestinal. 
Incluso, si no se trata de una emergencia médica, las personas que nunca se han desmayado antes deben ser evaluadas por un médico si se están desmayando con frecuencia o presentan nuevos síntomas asociados con el desmayo. Se recomienda solicitar una cita con el médico lo más pronto posible.
Fuente: American College of Emergency Physicians
 

Dr. Juan José Penna
 

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