El ajuste, acumulativo, totaliza un 6,7% y se suma al aumento del 12,5% otorgado en el primer cuatrimestre.
El nuevo esquema contempla tres tramos: 2,4% retroactivo a junio, 2,2% en julio y 1,9% en agosto, según consta en el acta firmada por APL, UPCN y ATE. La suba impacta directamente en las dietas por la ley de enganche aprobada en abril, que vincula el salario de los senadores al valor del módulo legislativo. Con la actualización, la dieta quedará fijada en 2.500 módulos, más 1.000 módulos por gastos de representación y 500 módulos por desarraigo.
De acuerdo con cálculos internos del Senado, el haber bruto ascenderá a $11.877.000, sin considerar descuentos por obra social, jubilación y Ganancias.
Con este incremento, los senadores acumulan una mejora de $1,2 millones entre enero y agosto, superando la inflación del primer semestre, que según el INDEC alcanzó 16,8%.
En contraste, los diputados nacionales -que no están alcanzados por la ley de enganche- mantienen un salario bruto de $6.072.000, con un neto cercano a $4,3 millones, lo que profundiza el malestar interno por la brecha salarial entre ambas cámaras.
La decisión podría reactivar el debate sobre los salarios de la dirigencia política, especialmente entre los bloques que este año optaron por renunciar o donar los aumentos, como La Libertad Avanza, UCR, PRO y fuerzas provinciales.
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