JUEVES 30 de Abril de 2026
 
 
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Las provincias: “Pasando la gorra...”

“Pasar la gorra” es una expresión popular que significa recaudar dinero de forma voluntaria entre el público, tras una actuación callejera o artística. Es común en contextos de arte urbano y se asocia a la cultura popular, reflejando el apoyo económico directo al artista por parte de los espectadores.

 

En este puntual caso utilizamos esta versión de la calle, para representar a los gobernadores, especialmente a los que se consideran “asociados” al gobierno nacional, no obstante ven el magro resultado que han logrado mostrando extrema sumisión y respondiendo positivamente a todas las exigencias del presidente Javier Milei.

La idea es mostrar que los gobernadores son solo los artistas que tiene el gobierno del libertario, a los que maneja como simples ‘marionetas‘ y con el movimiento de los hilos los convierte en sumisos, obedientes ejemplares de un sistema político que se dice liberal, pero que no deja de mostrar el lado autoritario y dictatorial poniendo en un escenario los que responden sin condicionamientos y en el otro a los enemigos.

Quedó claramente demostrado, la cifras que Nación les debe a las provincias, es más de 20 veces superior a la que, en un acto de bonhomía, les mandó a sus afines, dejando sin nada a los enfrentados políticos.

A unos pocos los premió con una cifra algo mayor a la limosna que se ha convertido en un pago establecido desde que asumió el gobierno y con cuya metodología logra mantener el Superávit Fiscal y el Déficit cero. Pero condena a las provincias a que deban producir ajustes que afectan su desarrollo, la atención de la salud, la educación, desatiendan las necesidades del sector productor, comercial e industrial. En síntesis: Las empobreció para poder dominarlas.

Volvió a marcarles la cancha y a dejar claramente expresado que el poder lo está ejerciendo sometiendo a la gran mayoría de la sociedad argentina a vivir en la pobreza.

Los mandatarios favorecidos por ese gesto no ocultaron su malestar ante el monto irrisorio de los fondos que el gobierno de Javier Milei giró a las provincias en concepto de ATN en marzo, exclusivamente a los aliados.

Una suma que los gobernadores tachan de mínima: “No cubre ni el 6% de lo que perdimos”, expresan los mandatarios que hasta ahora vienen aceptando todos los condicionamientos que le impone el gobierno nacional, más allá que provoque un fuerte deterioro político-social y personal en sus respectivos Estados provinciales.

Según los datos reflejados en el portal “La Política Online”, la semana pasada, la Rosada giró 8 mil millones a Corrientes, 7 mil millones a Mendoza, 6 mil millones a Entre Ríos, como las más “beneficiadas”. Hubo casos como el de Jujuy, Neuquén, que sólo recibieron 2.000 millones.

Las provincias gobernadas por opositores a Milei directamente no recibieron nada. Por caso La Pampa, a quien se le vuelve a desconocer como un Estado argentino que aporta impositivamente y que no se le cumple con la norma que impone se distribuya una participación de lo que entrega sus ciudadanos.

Esta intencionada concentración provincial queda reflejada en el reparto y exhibe una disparidad significativa, donde ciertas provincias reciben montos mucho más altos, lo que refleja un uso discrecional, aunque con nuevas normas de automatización en debate, donde se plantea las provincias que reclaman una distribución equitativa de los ATN y Nación que sistemáticamente niega hacerlo o, como en este caso, hacerlo discriminando a quienes no son afines.

En forma paralela, desde el área económica se producen reducciones de otros fondos como es el caso del recorte o eliminación de otros envíos como el Fondo Nacional de Incentivo Docente y fondos de transporte, afectando el presupuesto provincial general.

Todo en detrimento del crecimiento y desarrollo del interior del país, especialmente aquellos sectores que no han aceptado ser obligados, dejando de lado la negociación y el acuerdo.

Los ATN son herramientas fundamentales para las provincias con desequilibrios financieros, a menudo utilizadas para atender emergencias, aunque su reparto ha estado estrechamente ligado a la relación política entre los gobernadores y la administración central.

Las reuniones que se realizan a nivel gestión del Ministro del Interior, a cargo de Diego Santilli, son nada más que una forma de conformar prometiendo algo que Javier Milei no cumple.

La realidad está sofocando económicamente a una gran parte de la Argentina. El clima social se enrarece ante las circunstancias de ingresos, que son ajustados de acuerdo a una inflación mentirosa que para nada tiene que ver con el alza en los productos de consumo masivo de la canasta básica, que hoy, ha quedado lejos de la gran mayoría de los hogares que aún teniendo ingresos en blanco, en negro, o changas, tienen graves problemas de subsistencia.

Para el presidente libertario-anarcocapitalista Javier Milei y las expresiones recientes del titular de economía Luis “Toto” Caputo, la situación obedece a la necesidad de proceder a reformular la estructura laboral nacional, que por sus efectos de ajuste están poblando las calles de desocupados, más pobres, y dejando sin chances a generaciones que han perdido la posibilidad de obtener una formación intelectual y técnica que les permita acceder a futuras ofertas laborales.

El país se sigue empobreciendo y el clima social continúa con alta temperatura. Todo tiene un límite, el poder se desgasta y comienza a debilitarse cuando internamente una gran parte de la sociedad está cada vez en peor situación.

Javier Milei mantiene muchos frentes internos abiertos. La realidad que vive no es la que está transitando gran parte de la ciudadanía. Los tiempos se acortan y la paciencia también.

 

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