DOMINGO 14 de Abril de 2024
 
 
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La verdad desnuda...

No es el título de una película, ni tiene aspectos referenciales con algún ‘bestseller’ que puede hacer referencia a cualquier historia que refleje una ‘verdad’ que materializa una situación determinada.

En este caso, queda palmariamente reflejado que los argumentos que hemos venido sosteniendo, en esta columna cuando nos referimos a los planes sociales, a las prebendas políticas y al uso y abuso que realizan los dirigentes de Unidad Piquetera y otros grupos sociales que se manifiestan según las órdenes que reciben, no estaban equivocados. 

Los usan para sus espurios fines. Naturalmente de orden económico, fundamentalmente y del sesgo de poder que les otorga el derecho que han adquirido al serles cedido el manejo indiscriminado de los diferentes planes, fundamentalmente el Potenciar Trabajo.

Tal vez de otros, también existe la misma práctica extorsionadora, pero el que ha surgido con mucha fuerza , a raíz de las denuncias que los afectados hacen llegar a los niveles del Ministerio de Desarrollo Social, es esencialmente el apuntado por las autoridades oficiales, en tanto se han comprobado manejos poco claros de los fondos asignados.

El tema es de una extrema gravedad social e institucional y debe ser objeto de un profundo análisis, para encontrarle una solución que acabe con esta maniobra de expropiación de un beneficio que tiene destinatario y no es precisamente el dirigente. 

En los últimos días se conocieron normas emanadas del área ministerial, a través de las que se respaldará económicamente a quienes decidan abocarse a cursar niveles de estudio, primario, secundario, terciario y/o universitario, con el objetivo de lograr una formación que les permita acceder a fuentes de trabajo, que hoy están requiriendo esa preparación.

La normativa puesta en práctica, se nos supone atinada, y una de las formas -entre muchas otras que hay que ir instrumentando- para iniciar la recuperación de ese tejido social, olvidado, que necesita una oportunidad.

Pero apareció la ‘verdad desnuda’, con esta metodología comienza a debilitarse el ‘fondo’ económico que llena las arcas de los dirigentes piqueteros y como era dable suponer salieron a poner palos en la rueda.

Lo primero a que atinaron es a amenazar a los que decidieron aceptar esta posibilidad de formarse para ‘salir’ de los niveles de indigencia y pobreza. ‘Si te decidís a estudiar, perdés el plan’. Estas fueron las expresiones que volcaron quienes se sienten entre la espada y la pared.

En realidad deberían haber dicho: ‘Perdemos el plan’. Porque son ellos los que se llenan los bolsillos con la necesidad de la gente. Los que viven empoderados y aumentando sus riquezas personales, que las desvían a familiares y pequeñas ‘pymes’ que trabajan para aumentarles su capital.

Algunos de los que intentan progresar y salir del marco de pobreza en el que viven, hicieron las denuncias, con nombre y apellido. No fueron mensajes anónimos, sino el ‘grito’ desesperado de auxilio, porque quieren dejar de ser herramientas útiles de la política, que en algún momento materializó estas formaciones sociales, que hoy son uno de los grandes problemas que enfrenta el país.

Un dirigente social, que ha demostrado tener una formación, no solo intelectual sino política, diferencial con el resto, Juan Grabois, fue una de las pocas voces que se alzó apoyando la decisión de los que eligen estudiar para superar su actual status social.

En realidad no llamó la atención, que el líder del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), Juan Grabois, una de las organizaciones que integran la oficialista Unión Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), fuera el único referente social que salió a apoyar la iniciativa, para que los beneficiarios del Potenciar Trabajo, opten por terminar sus estudios y capacitarse.

Una inteligente movida, ante su proyecto de ser uno de los candidatos presidenciales para el 2023. Por otra parte responde a las normas y fundamentos religiosos que recoge de sus funciones en el Vaticano, lugar en el que mantiene una estrecha relación con el papa Francisco.

No obstante hoy la fuerza Unidad Piquetera, volvió a copar el centro de Buenos Aires y prometen un acampe de tres días de no cumplirse con sus exigencias: comida, trabajo, aumento de planes, entre otros puntos. El caos generado en la 9 de Julio en cercanías del Obelisco tiende a agravarse con el correr de las horas.

No interesan las motivaciones, es un objetivo que persigue un fin, pero sustenta un posicionamiento que apoya decididamente a los sectores más sumergidos a que recuperen la dignidad. Pero no es la fórmula que anima a mejorar la convivencia ciudadana.

Deben replantearse los planes gubernamentales. El país está al borde de un severo estallido social. Debe repararse en estos síntomas sociales y ver la realidad.
 

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