El número para dar quorum quedó 8 por debajo del reglamentario que necesitaba la oposición para poner en marcha la sesión. Si bien es cierto que los impulsores de la jornada daban por descontado que no reunirían el número, decidieron mantener en pie la convocatoria.
Los legisladores de Unión por la Patria, el FIT, (un sector de) Provincias Unidas, Encuentro Federal y la Coalición Cívica, además de Marcela Pagano y Natalia de la Sota, todos ellos impulsores de la sesión, optaron por aplicar el principio de “revelación” y poner en evidencia a quienes se ausentaron de la sesión que preocupaba al gobierno de La Libertad Avanza.
No solo se ausentaron los principales aliados al oficialismo, que son los bloques del PRO, la UCR que conduce Pamela Verasay, Producción y Trabajo y el MID. También pegaron el faltazo los tucumanos que responden al tucumano Osvaldo Jaldo, que integran la bancada Independencia. Así como también la radical de Adelante Buenos Aires, Karina Banfi y y la neuquina que responde a Rolando Figueroa, Karina Maureira.
Tampoco dijeron ‘presente‘ varios de Provincias Unidas. Entre ellos, los pullaristas Gisela Scaglia y José Núñez; el rionegrino Sergio Capozzi, la exlibertaria Lourdes Arrieta, la cordobesa Alejandra Torres, el chubutense “Loma” Ávila.
Otros dos ausentes en esa bancada fueron los jujeños de la UCR, Jorge Rizzotti y María Inés Zigarán. Esta última, llamativamente, fue una de las que firmó el pedido de sesión. “Se ve que París tuvo su encanto”, dijo uno de sus compañeros de bloque, en alusión al viaje del Milei al que el mandatario de Jujuy, Carlos Sadir, fue invitado al Argentina Week que se celebró semanas atrás.
Otro bloque que le complicó el panorama a la oposición fue Argentina Federal, que conduce Oscar Herrera Ahuad, y en el que conviven los diputados que se referencian en los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta) y Hugo Passalacqua (Misiones) que responden a los mandatarios de sus provincias. La única ausente con aviso fue Yolanda Vega (Salta), quien se ausentó por cuestiones de salud. No así Claudio Álvarez (San Luis), Daniel Vancsik (Misiones) y Gerardo González (Formosa).
Por último, Agustín Tita (Tierra del Fuego) y Estela Mary Neder (Santiago del Estero), en tanto, fueron las faltas que registró la bancada de Unión por la Patria.
En cambio, a contramano de lo esperado por los impulsores de la sesión, los tres catamarqueños que responden al gobernador Raúl Jalil, se sentaron en sus bancas y dijeron “presente”.
Llamativamente, cuando Menem ya había dado por fracasada la sesión, y mientras el recinto se encontraba en silencio, en homenaje a Norberto Di Próspero, secretario General del gremio de los trabajadores del Congreso, ingresaron al recinto y se sentaron en sus bancas “Loma” Ávila y el santacruceño José Luis Garrido.
Apenas se dio por fracasada la sesión, el presidente de la Cámara publicó en sus redes: “Una vez más, quisieron ponerle un freno a la Argentina y se quedaron en el intento. El país ya eligió un rumbo y no va a retroceder para satisfacer a los que nos llevaron al fracaso”.
Las estrategias para frenar la sesión
El oficialismo intentó frenar el debate para no echar por tierra el DNU, algo que sería un costo político muy elevado para el gobierno de Javier Milei.
La marcha atrás de la Corte Suprema -que volvió a dejar en pie la ley de Tierras- le dio aire al Gobierno. Para empezar a seducir a los aliados, LLA había convocado a una sesión para el 21 de octubre, con Discapacidad y Endeudamiento pero le sumó como anzuelo: Inviolabilidad de la propiedad privada.
Finalmente, el miércoles, en un plenario de comisiones, se resolvió incorporarle a la media sanción del Senado la restitución de la ley derogada en el artículo 154 del DNU 70.
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