Desde el Gobierno provincial, a través del programa “La Pampa Cardioprotegida”, se trabaja permanentemente en la formación y el entrenamiento de los equipos de Salud y de la comunidad, siendo estos últimos, en la mayoría de los casos, los primeros respondedores frente a este tipo de eventos inesperados.
La muerte súbita es el fallecimiento repentino e inesperado de una persona aparentemente sana, de manera abrupta y sin síntomas previos. Frente a este cuadro dramático, la intervención mediante maniobras de RCP en los primeros minutos -sumada a la desfibrilación- puede ayudar a salvar hasta el 70% de las vidas antes de la llegada del servicio de emergencias; allí radica la importancia vital de conocer y aplicar estas técnicas.
Una década tejiendo redes y sumando aliados
Al cumplirse diez años de la creación del programa, Juan Barbero, referente del CODES, analizó ante la Agencia Provincial de Noticias respecto al impacto del mismo en el territorio provincial: "En esta década fue poder sensibilizar a las comunidades, haciéndolas sentir parte de la respuesta misma, formando y entrenando a primeros respondedores en cada una de las localidades de la Provincia. En esta semana se visibiliza y dimensiona el rol de la comunidad como el primer respondedor a la hora de afrontar un evento de muerte súbita, dotándolo de herramientas para poder dar una respuesta oportuna".
Detalló que el despliegue territorial cuenta con instructores capacitados distribuidos en todo el ámbito provincial para entrenar a grupos de personas en empresas, instituciones, municipios y escuelas, utilizando recursos propios pensados desde la perspectiva y el contexto cotidiano de los vecinos y vecinas de La Pampa.
Asimismo, enfatizó que el objetivo central es "lograr que la cadena de respuesta a un evento tan dramático tenga una instancia de preponderancia absoluta de la comunidad, pero que implica necesariamente un ensamble y una articulación con la respuesta de los equipos de salud, que son quienes le dan continuidad a las maniobras iniciales de reanimación".
Finalmente, señaló que otra premisa fundamental consiste en favorecer el acceso a los dispositivos de desfibrilación públicos y dotar tanto a la ciudadanía como a los equipos sanitarios de las herramientas necesarias para actuar ante un acontecimiento de características imprevistas. "Esto desencadena que todos estos actores se comprometan a darle la última posibilidad a que una persona pueda conservar su vida en esta instancia tan dramática".
Alianzas estratégicas y expansión territorial
La Pampa Cardioprotegida cuenta con instructores distribuidos en más de 50 localidades y se consolida a través de una fuerte articulación interministerial. “Lo primero a destacar es que el Ministerio de Salud, por la inversión del Gobierno provincial, cuenta con un Centro de Simulación en Santa Rosa y un laboratorio de simulación en General Pico, equipados con instructores capacitados y simuladores de baja y alta fidelidad que ayudan a entrenar prácticas en un lugar seguro y controlado, el cual es utilizado por la comunidad, instituciones, asociaciones y los propios equipos de salud para entrenar maniobras”, señaló el profesional.
Estas instancias de simulación se integran con los encuentros de RCP en territorio, donde cada instructor e instructora del programa acompaña la práctica comunitaria con entrenadores de partes (simuladores de RCP).
Además, explicó en el mismo sentido la UNLPam se sumó como aliada estratégica a través del programa 'Universidad Cardioprotegida', integrando a estudiantes de enfermería y medicina en el soporte del proyecto".
Mediante la Red Pampeana de Formación Docente Continua (RedPam), más de 1.000 docentes ya se encuentran certificados. Al mismo tiempo, y con el apoyo de la Secretaría General de la Gobernación, se avanza en las instancias finales para que el Centro Cívico obtenga la certificación oficial como espacio cardioprotegido bajo los más altos estándares de calidad (en forma conjunta con el Programa de Capacitación para la Administración Pública - PROCAAP).
“Se trabaja activamente en la capacitación de los nuevos efectivos de la Policía de La Pampa, áreas del Ministerio de Seguridad y cuerpos de guardavidas como multiplicadores permanentes. Desde el Gobierno provincial vamos buscando aliados en este camino de concientizar a la comunidad porque, mientras más personas de diferentes entornos conozcan las maniobras, mayores son las probabilidades de ayudar a salvar vidas frente a una eventualidad”, destacó Barbero.
Una conducta proactiva amparada por ley
El programa provincial se destaca por ser el único homologado, declarado de interés provincial y fiscalizado por prestigiosas entidades científicas. Barbero concluyó destacando el cambio cultural en la ciudadanía pampeana: "Hoy no discutimos más si tengo miedo o si voy a hacer algo mal. Nuestros pampeanos y pampeanas tienen una conducta proactiva, amparados por una ley provincial con reglamentación que no solo los anima a actuar, sino que estimula a generar protocolos y espacios seguros. Es una respuesta solidaria, desinteresada, altruista y voluntaria que ofrece la última chance de conservar la vida frente a un evento crítico".
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