No es un suceso novedoso, pero pocas veces han resultado con tanta virulencia y notorios enconos que han salido a relucir, dadas las circunstancias de episodios que en nada favorecen al gobierno de Javier Milei.
Fiel a su habitual comportamiento, cuando al presidente lo abruman determinadas situaciones y se esperan sus decisiones, emprende un viaje; no interesa demasiado si corresponde por agenda oficial o es solamente por sus objetivos personales. Lo concreto es que se aleja.
Desde afuera pareciera ordena sus pensamientos y resuelve, normalmente influenciado por su hermana, “El Jefe”, Karina, que logra sus objetivos y marca nuevos territorios.
La pelea por espacios de poder que Karina mantiene con el asesor Santiago Caputo está en uno de los puntos más álgidos desde que comenzó el gobierno aliancista en el 2023.
Los limites los ha marcado el presidente, quien confía plenamente en ellos y no puede -en estos momentos- desprenderse de ninguno de sus estrechos colaboradores que conforman el “triángulo del poder” mileista.
El episodio de Manuel Adorni fue el desencadenante de una pelea interna muy conflictiva y que ha generado en los ámbitos del staff gubernamental que haya quienes estén a favor que de un paso al costado y los que disienten entendiendo que sería un reconocimiento de la existencia de corruptela en el gobierno y debilitaría al mileismo.
Los ataques que sufre el ex vocero, hoy Jefe de Gabinete, de propios y extraños partidarios, ha llegado a un punto donde las salidas no son muchas y la última palabra la tiene Javier Milei, que procuró respaldarlo llevándolo en la comitiva oficial a Tucumán y fue un fracaso por las reacciones negativas recogidas.
Desde que se inició la presidencia libertaria-aliancista, son varias las acusaciones que han señalado a miembros del gabinete cometiendo actos, que en otros sectores políticos se marcan como corrupción estatal, manejo irrestricto de partidas de cajas que no responden a los controles administrativos.
Coimas y pagos de empresas que alentaron políticamente a
El Senado de
Juliana di Tullio encendió la mecha y provocó la reacción de los senadores libertarios, al momento de cuestionar el uso de la moral que hizo Javier Milei desde la apertura del período de sesiones ordinarias. “De qué moral como política de estado puede hablar Milei, si de no existir el tuit del Presidente no había estafa”.
Las argumentaciones defensivas de
El internismo continúa y nadie puede predecir a esta altura cuáles serán los resultados. Si se impone Karina, un suceso al que todos apuestan entendiendo que el presidente Milei no prescindirá del aporte de su hermana, adónde quedaría relegado el asesor Santiago Caputo.
Está a punto de ser prescindible el Jefe de Gabinete, mientras se sacuden los entretelones de la economía donde están jugando muy fuerte Luis “Todo” Caputo y Federico Sturzenegger.
Mientras los sectores opositores condescendientes, caso PRO, prepara sus lineas, porque siente que el cambio ya se produjo y que a “ellos les corresponde darle continuidad”, palabras de Mauricio Macri.
Los ultra opositores, siguen procurando el gran frente de los que se oponen a las políticas de Javier Milei.
Los resultados, una incógnita.



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