LUNES 17 de Junio de 2024
 
 
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La hábil estrategia de Cristina

Con un Aula Magna completa, todos los lugares ocupados por allegados al kirchnerismo, La Cámpora y gente en las adyacencias del Teatro Argentino, de la ciudad de La Plata, lugar donde a través de una clase magistral ‘sui generis’, Cristina Fernández de Kirchner abrió el ciclo lectivo de la Escuela Justicialista ‘Néstor Kirchner’.

Un centro de adoctrinamiento, que podrá disimularse con otras definiciones pero en realidad es un ámbito donde se formarán jóvenes que asistan en los intrincados y no siempre lineales caminos del peronismo-kirchnerismo, comparándolos con otros sectores de la política nacional.

El acto, que contó con la presencia de los seguidores más fieles de la Vicepresidenta, tuvo desde el principio hasta el final los objetivos claros del proyecto ‘clamor’, ante el constante ‘Cristina Presidenta’, con el cual coronaban todas las expresiones que vertía sobre política nacional, FMI, economía y mostraba el éxito del kirchnerismo en gobiernos anteriores, comparándolos con el fracaso de los cuatro años de Juntos por el Cambio.

En varias oportunidades la fundadora del Instituto Patria, expresó: ‘No se hagan los rulos, ya se los dije‘. En una clara definición de su postura que marca que no está en sus planes postularse a un nuevo mandato presidencial.

De ninguna manera dijo que no será de la partida política que se avecina, mencionó sólo en dos oportunidades que ha sido proscripta pero todo hace pensar que una senaduría la está esperando desde donde puede seguir dirigiendo a sus adláteres.

Desde el comienzo señaló que no sería una clase magistral -si bien desarrollaría su pensamiento sobre los temas enunciados- sino que debía transitar por otros sucesos de la política nacional que ameritaban se ocupara en ‘este recinto, que fue un sueño nuestro, de Néstor y mío, poder tener un lugar donde los jóvenes abrevaran de la historia del peronismo y transitaran por lo que fue, es y será el kirchnerismo’.

En ese marco discursivo, donde con su habitual habilidad dialéctica y volviendo a mostrarse como una estupenda oradora -más allá de que puedas o no coincidir con lo que expresa- generaba en el multitudinario auditorio una euforia partidaria que la manejaba con soltura, llevándola hacia el marco de definiciones que fueron clarificándose en la medida que avanzaba en los temas desarrollados.

No estamos en condiciones de abrir juicios sobre lo erróneo o tendencioso de sus definiciones del plano económico -ese terreno se lo dejamos a los especialistas en economía y monetaristas-, pero algo quedó de manifiesto, tenía en su elaborado mensaje un objetivo claro: ya no es Macri el oponente a subir al escenario de la política nacional, ahora es Javier Milei.

Las expresiones de iracundia, estudiadas como en una sesión teatral, lo dejó plasmado: “Esos mamarrachos que andan diciendo que ‘la casta tiene miedo’... ¿De qué tiene miedo?... Si nunca te pasó nada, hermano. ¡Qué me venís a joder con que te tenemos miedo! ¿De dónde te tenemos miedo? ¡Caraduras! ¡Caraduras!”.

Clara y precisa referencia al fundador de La Libertad Avanza, el candidato liberal que hoy está considerado como el gran enemigo de los partidos tradicionales que pretenden llegar a la presidencia el 10 de diciembre.

El otro aspecto llamativo, pero recurrente en cada aparición que ha realizado, es que procura no involucrarse con el gobierno de Alberto Fernández.

Aparece como una hábil analista que observa los errores del gobierno, dejando de lado, que ella también es: ‘este gobierno’, si bien lo ha bombardeado constantemente y minado todo el camino recorrido hasta la actualidad, es inocultable que es la Vicepresidenta de la Argentina y la responsable que Fernández esté en la presidencia. Este detalle se le pasa por alto.

Esta observación, que surge de haber escuchado la extensa exposición, ha sido reflejada por la mayoría de los medios periodísticos nacionales y encontrado respuestas inmediatas de parte de los sectores de la oposición.

Fundamentalmente Javier Milei que fiel a su estilo contraatacó, esencialmente con el tema de la ‘dolarización’, que sostuvo que si es gobierno la impondrá y resolverá el problema de la inflación. También aparecieron Patricia Bullrich, José Luis Espert, Rodríguez Larreta, entre otros, unos con mayor virulencia otros menos, pero en un mismo sentido: desvirtuar una gran parte de su exposición sobre la situación del país y quiénes son los responsables.

Lo real es que generó una gran expectativa dado que se esperaba pudiera dar algún indicio de quién sería su ‘candidato’ para las presidenciales. Si bien no materializó ningún nombre, específicamente, los halagos al ministro de Economía por sus aciertos indican que, por ahora, Sergio Massa está en la grilla.

Una nueva aparición, una extensa exposición que naturalmente no constituyó una clase magistral, que dejó mucha tela para cortar en lo positivo.

Sí en la construcción del relato del exitismo kirchnerista de Néstor y Cristina, en sus períodos de gobierno y el fracaso de los otros.

Nada nuevo aportado. Seguimos siendo espectadores de la lucha política establecida, donde hay muchos que se ubican pero hasta ahora ninguno seriamente posicionado.

Habrá que esperar. La respuesta la tendrá la sociedad.
 

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