La economía sufrió en febrero su mayor retroceso mensual desde diciembre de 2023. El mal desempeño en sectores clave, como la industria, y el fin de la cosecha de trigo influyeron en el resultado.
El INDEC informó este miércoles que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) se derrumbó 2,6% respecto de enero. De este modo, la serie desestacionalizada tocó su valor más bajo desde julio de 2025.
“La producción agregada quedó 3,4% por encima del promedio 2012-2015, pero con una población que es 11% mayor. ¿El resultado? El PBI per cápita retrocedió casi 6% en los últimos diez años”, mostró un informe de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia.
Asimismo, en términos interanuales la actividad cayó 2,1%, la peor marca desde septiembre de 2024. La mayor parte de la baja se explicó por los derrumbes del 8,7% en la industria manufacturera y del 7% en el comercio.
En el otro extremo, las principales incidencias positivas las arrojaron el sector de energía y minería (+9,9%), el agro (+8,4%) y la intermediación financiera (+6%). Pese a que la mejora anual que exhibió sector agropecuario fue positiva, la variación se recortó respecto de los saltos de dos dígitos que se habían observado en diciembre y enero.
De este modo, la disparidad sectorial sigue marcando el compás de la actividad económica. Al respecto, desde Balanz Research señalaron que “exportaciones y energía siguen compensando parcialmente la debilidad de los sectores más ligados a la demanda interna”.
Pobreza infantil
Más de la mitad de los niños y adolescentes permanece en la pobreza en la Argentina, según los datos del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA) con cierre en diciembre de 2025.
El informe muestra que el 53,6% de los chicos entre 0 y 17 años no cubre sus necesidades mínimas de alimentación y ambiente social.
La UCA presentó ayer los resultados del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia correspondientes al periodo 2010-2025.
El trabajo señaló que la cantidad de hogares que tienen niños y adolescentes entre sus miembros decrece de manera sistemática.
En 1991: el 56% de los hogares tenía miembros menores de 18 años mientras que en 2022 ese valor se redujo al 44%.
Para 2025, se proyectó que todas las jurisdicciones del país estarán por debajo del nivel de reemplazo de 2,1 hijos por mujer.
El informe añade que el 42% del conjunto de chicos pobres vive en condiciones de insuficientes de saneamiento de vivienda, donde se incluye por ejemplo tratamientos de residuos y cloacas.
Otro dato relevante es que el 61,2% no tiene cobertura médica a través de obra social, mutual o prepaga.
La situación se agrava cuando se observa que el 82% no realiza actividades culturales extra escolares.
A su vez, el 18% presentó síntomas de tristeza o ansiedad, según sus adultos de referencia.
La incidencia es mayor en la adolescencia (21,2%) y, dentro de este grupo, las mujeres adolescentes superan en riesgo a los varones (24,7% frente a 18%).
En lo que respecta a la formación, apenas la mitad tiene una computadora en la casa y solo el 16% tiene acceso a internet.
Por otra parte, sólo el 6,3% de los chicos escolarizados recibe algún tipo de ayuda económica para estudiar.




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