El dato de actividad económica de agosto que publicó este miércoles el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) reveló una aída interanual del 1,7% frente al mismo mes de 2025. Asimismo, ese valor coincide con la inflación mensual de agosto, que también se ubicó en es número.
La variación mensual desestacionalizada de la actividad, mostró una casi nula expansión del 0,1% en el octavo mes del año respecto del mes anterior, lo que obliga al dato de septiembre a saltar más del 8% para que la economía no caiga en una recesión técnica, dos meses consecutivos de caída del producto. Pero la serie tendencia-ciclo muestra que la economía está frenada desde marzo, pese al fuerte aporte de los sectores de hidrocarburos, minería y hoteles y restaurantes.
La actualización difundida con el dato de agosto dejó casi sin cambios la lectura de la serie desestacionalizada. La caída de julio pasó del 2,9% informado inicialmente a 2,8%, mientras que el retroceso de febrero se corrigió de 2,2% a 2%.
El cambio de mayor alcance ocurrió en la serie tendencia-ciclo, la serie que el Gobierno insiste en resaltar como la más relevante ante los análisis de especialistas que, en los últimos meses, marcan que la actividad está dando señales de alarma.
Los sectores que más cayeron interanual son Pesca -15,7%, Intermediación Financiera -3,8%, Comercio (Mayorista/Minorista) -3,5%, Industria Manufacturera -3,2%, Transporte y Comunicaciones -2,9%, Construcción -2,5%.
El presidente Javier Milei ya explicó varias veces su posición al sostener que los indicadores desestacionalizados ya no reflejan la realidad de la actividad económica, dado que la Argentina está en un proceso de transformación estructural. “Cuando usted construye un indicador desestacionalizado, se arma en función de la historia. Si su economía está teniendo muchos cambios estructurales, los desestacionalizados miden mal”, afirmó.
La discusión se volvió relevante durante 2026 por las fuertes alternancias del EMAE desestacionalizado. En febrero cayó 2%, en marzo avanzó 2,7%, en abril retrocedió 1,4%, en mayo bajó 0,6%, en junio subió 0,3%, en julio descendió 2,8% y en agosto apenas recuperó 0,1%. La sucesión dificulta inferir una dirección a partir de un solo mes y de ahí la queja de Milei.
Malas noticias para el Gobierno
Hasta la publicación anterior, la tendencia-ciclo exhibía aumentos mensuales de 0,2% desde noviembre de 2025 hasta julio de 2026, aún cuando los datos desestacionalizados mostraban contracciones fuertes. Pero con la nueva estimación, esos avances quedaron reducidos a 0,1% entre noviembre y marzo. Y desde abril hasta agosto, en cambio, la variación fue de 0,0% en cada mes. En cada uno de los cuatro meses. Es decir, un freno total.
En términos simples, la tendencia-ciclo busca separar tres componentes de una serie. El primero es la tendencia, que procura mostrar el rumbo de largo plazo. El segundo es la estacionalidad, es decir, movimientos que se repiten en meses determinados por vacaciones, cosechas, feriados u otras pautas previsibles. El tercero reúne los hechos irregulares o transitorios, como paros, una menor cantidad de días hábiles o episodios climáticos.
Las revisiones periódicas de la serie histórica del EMAE obedecen a la incorporación de datos que no estaban disponibles en informes previos.
Al filtrar las oscilaciones mensuales, esta herramienta busca ofrecer una imagen más estable de la tendencia de la actividad. Esa es la razón por la que el Gobierno la contrapuso a la serie desestacionalizada, que elimina los efectos estacionales pero conserva otros movimientos de corto plazo. Sin embargo, la nueva revisión muestra que el filtro tampoco produce un dato positivo: el crecimiento es menor al esperado e, incluso, ya van cuatro meses de estancamiento.
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