El médico, ya jubilado, contó que “la idea surgió en agosto de 1986, por ahí me entero que La Reforma, que el periódico de la ciudad estaba pasando por un momento complicado y creí que podía colaborar. Hacía unos cinco años que estaba en Pico y tenía claro el diario era muy importante, que llegaba a todo el norte de la provincia y era muy leído por la gente”.
“Se me ocurrió entonces presentar un proyecto al director de ese momento, el que consistía en hacer una página semanal sobre medicina, porque en ese momento el diario no tenía ningún suplemento. Esa página tendría una nota principal, escrita por mi o por un colega, una general y otra de la historia de la medicina. Varios colegas escribieron en esa página”, agregó Penna.
Recordó que “la que más se leía, según pude percibir con el paso del tiempo, era la nota sobre historia de la medicina, que la sacaba de alguna revistas y libros. Salía los miércoles; todas las semanas llevaba el material con ilustraciones que tenía que buscar en el material que podía estar en circulación, porque no había internet. Mi familia, muchas veces, colaboraba con la tarea”.
“Así lo hicimos durante muchos años, fue una experiencia que me permitió entrar en el ambiente de los periódicos, que era otro de los objetivos personales que tenía, porque además de ayudar me interesaba conocer ese mundo desde un poco más adentro”, reconoció.
Penna destacó que “otro aspecto que me interesó y aún me interesa, es hacer docencia desde este lugar. Por supuesto que distintos organismos, como Salud Pública, tienen su sistema de informar a la gente, pero yo utilicé y utilizo ese espacio para hablar sobre tema que, yo veo, le interesan a la gente”.
“Además, me pareció que podía ser interesante que los colegas médicos tuvieran un espacio para hablar sobre el tema que quisieran, inclusive cuando adquirían algún nuevo equipamiento”, manifestó el profesional.
¿Las repercusiones fueron inmediatas?
Desde el punto de vista económico no lo sé, pero si puedo asegurar que tuve mucha devolución de parte de la gente, que me hablaba de las cosas que escribía en La Reforma.
Hubo un período, que no fue gracioso, porque el Consejo Superior Médico me prohibió firmar los artículos, porque alguno de mis colegas planteó que era una especie de publicidad encubierta. Yo hice un descargo, les dije que creía que la interpretación era incorrecta, porque yo no hablaba de mi especialidad, que era acupuntura, y me respondieron que ellos no estaban para interpretar, sino para hacer cumplir la Ley.
En ese momento tuve que adaptarme a las circunstancias, dejé de firmar con mi nombre y lo reemplacé por el seudónimo “El mismo de Siempre” y además expliqué a los lectores el porqué de esa situación, lo que me dio más trascendencia. Nunca supe quien fue el colega que me denunció, pero esa circunstancia hizo que me diera cuenta que para mucha gente era importante lo que yo hacía.
Con los años hubo algunas variaciones, durante un tiempo escribí para una página que estaba destinada a los adultos mayores y ahora escribo una columna para publicar los fines de semana.
¿En algún momento pensó en dejar de escribir?
Si, a lo largo de 30 años pasan distintas cosas y situaciones, pero en el fondo siempre me interesó escribir.
Creo que la historia debe escribirse todos los días y en ese marco yo trato de hacer un aporte tocando temas que quizá no son de rigurosa actualidad, porque para eso están los periodistas, pero si que pueden ser de interés para los lectores.
¿Recuerda sobre que trató el primer artículo?
Si, claro. Lo escribimos con Mario Zunino. Algunos artículos fui guardando, pero no todos.
¿Cómo elige los temas?
Lo primero que tengo que aclarar es que no invento nada, no hago trabajo de investigación, sino que extraigo estadísticas que hacen otros, opiniones de varios profesionales, con las que me formé y ejercí. Al principio fue más complejo porque no había internet, después se hizo más fácil. Creo que estuvo bien sostener la idea durante todo tiempo.
Los temas siempre surgieron de algún interés de mis pacientes o mía propia; no quise basarme en un calendario, sino a lo que interpretaba como que era de interés médico. Ahora busco novedades en el mundo, pero antes estaba atento a lo que me decían los pacientes o si observaba alguna meditad de pata… Esa es la parte más creativa.
¿Hasta cuándo lo va a hacer?
No se… quizá agosto, cuando se cumplan los 30 años, sea una buena fecha; pero no encuentro un buen motivo para dejar de hacerlo. Si bien es cierto que la tirada de los diarios ha bajado, yo sigo teniendo repercusiones de mis artículos, hay gente que los recorta y se lo manda a otras personas.
Si todos hiciéramos docencia sobre lo que sabemos, de una manera amable, el conocimiento en general y la aceptación de la información sería otra, porque en algunos temas no alcanza solo con informar, es necesario incorporar la información para no tomar determinaciones equivocadas.
Yo escucho a gente decir: mi abuelo fumó toda la vida y murió a los 90 años; bueno, hay que explicarle a esa gente que la ciencia dice que ese es un caso en un montón, que la gran mayoría de los fumadores no llegan a esa edad. Debe haber una manera de explicar las cosas para que la gente lo entienda y lo acepte.
Epi:
Juan Penna (((penna)))
Hace casi 30 años, la primera nota la escribió junto con el recordado pediatra Mario Zunino.
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