Veinticuatro horas, eso es todo lo que duró la paz en Medio Oriente. Luego de los anuncios de la Casa Blanca, Irán había dispuesto permitir la libre navegación por el estrecho de Ormuz. Sin embargo, este sábado desde Teherán definieron volver a cerrar el pasaje marítimo por donde pasa el 20% de las exportaciones mundiales de petróleo y la tensión vuelve a crecer en la región.
La decisión llegó después de que Washington ratificara que no levantará el bloqueo sobre los puertos iraníes. En ese contexto, el mando militar conjunto de Teherán informó que “el control del estrecho de Ormuz volvió a su estado anterior, bajo una estricta gestión y control de las fuerzas armadas”, y advirtió que las limitaciones continuarán mientras se mantengan las sanciones sobre sus puertos.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán elevó este sábado la tensión en el golfo Pérsico al advertir que cualquier buque que intente aproximarse al estratégico estrecho de Ormuz será considerado un objetivo militar.
En un comunicado difundido por Sepah News, el sitio oficial del cuerpo militar ideológico iraní, las autoridades instaron a todas las embarcaciones a no abandonar sus posiciones de fondeo tanto en el golfo Pérsico como en el mar de Omán.
“Cualquier intento de acercarse al estrecho de Ormuz se considerará una cooperación con el enemigo y el buque infractor será tomado como objetivo”, señala el texto.
Además, el secretario general de Hezbollah, Naim Qassem, detalló los pasos que, según el grupo, deberían seguir al alto el fuego entre Israel y Líbano, al tiempo que advirtió que la organización mantendrá a sus combatientes preparados ante posibles violaciones.
En un comunicado difundido por medios locales, Qassem enumeró cinco condiciones clave para avanzar hacia un acuerdo: un cese total de las hostilidades por aire, tierra y mar; la retirada de las fuerzas israelíes; la liberación de prisioneros; el regreso de los desplazados a sus hogares; y la reconstrucción del país con apoyo internacional.
El dirigente también rechazó el documento de alto el fuego impulsado por Estados Unidos, al considerarlo “sin importancia práctica” y “un insulto para Líbano”.
Durante la jornada, el Comando Central de Estados Unidos aseguró que 23 buques acataron la orden de regresar desde el inicio del bloqueo a los puertos iraníes, en un nuevo dato que refleja el impacto directo del conflicto en el tráfico marítimo del estrecho de Ormuz.
Según Washington, las embarcaciones dieron media vuelta tras las advertencias de las fuerzas estadounidenses desplegadas en la zona, en el marco de la presión sobre Teherán en plena negociación por el fin de la guerra.
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