Intendente Alvear (Corresponsal) - El momento más esperado en el campo fue la definición de los jinetes pampeanos que representarán a la provincia en el Festival de Jesús María 2027, en las tres categorías. La jornada contó con la animación desde el mangrullo de Javier “Ruso” Wisner, Ricardo Chávez y el payador Santiago Vaquero. El capataz de campo fue Osvaldo “Chueco” Aguilar, con el acompañamiento de los apadrinadores Carlos Reale, Mínimo Gómez y Juan Gallo, mientras que el jurado estuvo integrado por Luis Díaz, Hugo Cufré y Mariano Gñaso.
Las tropillas invitadas fueron La Revoltosa, de Cacho Altabe; La Pumita, de Enzo Vega; y la Agrupación Pago Chico.
En Grupa Sureña, el primer lugar por puntos fue para Narciso Aranzabal, de General Pico, montando El Torcido de la tropilla Pago Chico. Lo siguieron Martín Juárez y Diego Geijo.
En Bastos con encimera, el ganador fue Ricardo Machi, de Santa Rosa, sobre La Mamichula de la tropilla La Pumita. El segundo puesto quedó para Juan Domingo Cañete y el tercero para Lucas Bustamante.
En Crina limpia, Cruz Ramos, también de Santa Rosa, sumó la mayor cantidad de puntos en sus montas sobre La Esperanza de la tropilla Pago Chico, escoltado por Nahuel Sañudo y Joaquín Cisneros.
De esta manera, la delegación pampeana para Jesús María 2027 quedó conformada por Narciso Aranzabal, Ricardo Machi y Cruz Ramos. Además, fueron distinguidos como “Jinetes del Festival”, en reconocimiento a su trayectoria y logros, Luis Díaz, Ubaldo Tula y Ariel Darío Herrero.
En el escenario mayor, con la conducción de Esteban “Nako” Suárez, la apertura estuvo a cargo del Grupo de Baile del Festival, dirigido por Marta Aguirre, que presentó una coreografía con la zamba que identifica a esta tradicional fiesta alvearense. Luego llegó el esperado recital de Luciano Pereyra, quien ofreció un show completo y emotivo, con una platea que acompañó cada canción, tanto los clásicos como los temas de su más reciente trabajo discográfico.
La continuidad musical estuvo a cargo de la voz pampeana de Nieves Cabral. La artista, oriunda de Telén, volvió a demostrar su crecimiento artístico y un mensaje cada vez más profundo y ligado al sentimiento pampeano. El cierre de la jornada quedó en manos de DJ Olguín, que hizo bailar al público hasta bien entrada la madrugada.
Así, el Festival Nacional de Doma y Folclore de Intendente Alvear volvió a escribir una nueva página de su rica historia, combinando tradición, música y una fuerte identidad cultural que sigue convocando a generaciones enteras.
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