JUEVES 08 de Diciembre de 2022
 
 
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Incertidumbre, dudas y disputas

Las dos coaliciones políticas que se disputan el poder en la Argentina exhiben curiosas coincidencias: Incertidumbre, dudas y feroces disputas.

El Frente de Todos, pareciéndose cada vez más a “...de Nadie”, se muestra indisimuladamente fragmentado. Son habituales los cruces dentro del oficialismo -entre el presidente y la vice, o entre los ocasionales y muchas veces inoportunos defensores de cada uno-. Esa disputa tiene su correlato en los desequilibrios económicos que nos vienen afectando a todos y que da la impresión que continuarán, al menos por un tiempo más. Mientras tanto Sergio Massa continúa haciendo equilibrio sobre el alambre, lidia con los organismos financieros internacionales y busca fortalecer su propio espacio político, a merced de la feroz interna Alberto-Cristina.

En Juntos por el Cambio ocurre otro tanto. La única diferencia es que no está gobernando. Porque la incertidumbre radica en las propuestas a futuro que no aparecen, básicamente porque la interna UCR-PRO no les permite elaborar un plan. Ambos partidos tienen feroces internas en sus estructuras y no hacen más que generar dudas. Rodríguez Larreta, Patricia Bullrich y Mauricio Macri, no logran liderar al PRO. Sus socios radicales tienen a Gerardo Morales presidiendo al partido centenario y enfrentándose semanalmente con Facundo Manes y alternativamente con Alfredo Cornejo -todos con ambiciones presidenciales- mientras otros correligionarios se encargan de poner piedras en el camino en el intento de aquellos de mostrar un partido sólido.

En este contexto aparecen los libertarios. Sobre todo el excéntrico Javier Milei que, por descarte, aprovecha lo que dejan al costado las grandes coaliciones políticas. Se vale del discurso provocador, retórico y denostador de la clase política que él mismo integra. Sus seguidores en especial muchos jóvenes -desilusionados con la “casta”- captan ese mensaje rebelde y seductor sin reparar en las contradicciones, porque consideran más graves las incertidumbres, las dudas y las feroces disputas.

Hoy el Frente de Todos está procurando encontrar una salida económica milagrosa para que la inflación anual no llegue a los tres dígitos, pero sus feroces internas le ocupan la agenda. En Juntos por el Cambio no están preocupados en ofrecerle a la sociedad un plan alternativo; están ocupados en ver quién encabezará la alianza presidencial en el 2023. Pero a la agenda se la atiborra los problemas internos que tienen las dos fuerzas políticas dominantes de la oposición: UCR y PRO.

Nadie debe tener dudas de que gobernar implica escuchar, corregir y afrontar las distintas tramas que están insertas en la sociedad. Mayor responsabilidad en este sentido para el Frente de Todos pero no lo exime de las mismas a la oposición. Lamentablemente el oportunismo los seduce más.

En este contexto el ciudadano de a pie sigue esperando certezas, señales de recuperación del poder adquisitivo y poder pagar los servicios básicos, léase luz, gas y agua. Unos no tienen respuestas a los reclamos básicos, otros critican medidas y acciones pero no muestran cuáles son las salidas a la crisis de un país que por donde se lo mire está fragmentado.

El ambiente cotidiano que se respira es de incertidumbre, dudas y feroces disputas, tanto en el oficialismo como en la oposición. Así es imposible creer que la solución a los graves problemas que padece la mayoría de los argentinos, está al alcance de la mano.
 

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