Los responsables de la empresa de Rancul y el consignatario de hacienda en cuya propiedad fueron encontrados alrededor de 1.100 vacunos que habían sido pagados con cheques sin fondos arribaron a un acuerdo privado y las causas por estafa y encubrimiento iniciada por la Justicia pampeana será archivada.
La información fue confirmada a La Reforma por el fiscal General de la Segunda Circunscripción Judicial, Armando Agüero, quien reveló qué con posterioridad al secuestro de los animales, en un feed lot situado en la localidad de Chaján, provincia de Córdoba, el propietario del predio, Carlos Lancer y el titular de la empresa San Jorge Cereales y Hacienda SA., Alejandro Ingaramo, firmaron un acuerdo de compensación por el daño económico, lo que habilita a la Justicia a cerrar las causas. En cuanto a los bovinos, una parte quedó en poder de Lancer, y otra de Ingaramo.
El hecho que dio origen a la investigación penal se produjo en mayo el año pasado, cuando la empresa San Jorge Cereales y Hacienda SA denunció que los representantes de la firma San Pablo Oeste, Iván Fiorini y Ana Paula Courreges, habían comprado 1.133 animales y los habían pagado con cheques sin fondo.
Tras meses de investigación la Justicia pampeana logró establecer que los animales se encontraban en el feed lot de Lancer, y procedió a su secuestro. En ese marco, además, interpretó que el consignatario había aportado para el ocultamiento y engorde de los bovinos, que luego serían comercializados en ferias.
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