Las imágenes registradas mediante cámaras trampa muestran al pequeño felino camuflado en el paisaje rocoso. Esta especie tiene un comportamiento solitario y se caracteriza por ser muy difícil de ver. Los recientes hallazgos confirman el valor del área para conservar esta especie amenazada.
“Cada hallazgo es una gran noticia, nos confirma que el gato andino continúa en el área y que los esfuerzos de conservación generan resultados concretos. Se trata de una zona donde no lo habíamos registrado antes, pero lo estábamos monitoreando hace años a partir del testimonio de un productor que describió con notable precisión un encuentro con un ejemplar”, señaló María José Bolgeri, doctora en biología y gerente de manejo regenerativo de WCS Argentina.
“Junto al trabajo científico, el avistaje de pobladores y productores ganaderos de la zona es esencial para completar el conocimiento de la distribución de esta especie y las amenazas que enfrenta”, agregó.
La organización estudia la distribución del gato andino en el norte de la Patagonia desde 2005, encontrando que el 50% de los registros eran de animales cazados por productores ganaderos con el fin de evitar pérdidas de ganado por parte de estos depredadores silvestres.
Otros factores que lo ponen en peligro son el atropellamiento en rutas y caminos, la reducción de su principal presa -el chinchillón-, la degradación de su hábitat por actividades extractivas de hidrocarburos y minerales, y los impactos provocados por el cambio climático.
El gato andino es el único felino en la categoría “En Peligro de Extinción” en el continente americano según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y uno de los más amenazados del mundo.
Ese trabajo sostenido desde hace más de dos décadas permitió a WCS Argentina identificar áreas prioritarias para implementar medidas de conservación para la especie, generando el 75% de los registros confirmados hasta el momento, y la necesidad de sostener y expandir las medidas de coexistencia entre las actividades ganaderas y la fauna nativa.
“La Payunia”, territorio clave
En los últimos años, WCS Argentina obtuvo registros de gato andino en Neuquén en 2023, y en Mendoza en 2024 y 2025. Cada hallazgo de la especie tiene un valor primordial dado que se estima que quedan menos de 2.200 ejemplares en el mundo, dispersos en Los Andes de Argentina, Bolivia, Chile y Perú.
En Mendoza, los hallazgos de gato andino se registraron en los alrededores de “La Payunia”, una de las áreas naturales protegidas más grandes del país, con más de 665 mil hectáreas.
En su imponente paisaje natural caracterizado por más de 800 conos volcánicos y coloridas planicies, habita una diversidad de especies vegetales y animales, como el cóndor andino, el puma, el zorro colorado, el choique, la mara y especies que solo pueden encontrarse en este lugar del mundo, como el lagarto de las rocas de “La Payunia”.
Además, es el escenario de la mayor migración de guanacos que existe, un proceso natural amenazado a escala global.
El monitoreo continuo mediante la colocación de cámaras con sensores de movimiento permite relevar información sobre la flora, la fauna y las condiciones ecológicas, necesarias para fortalecer la conservación del área.
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