Desde las 17:30 de este domingo, el Verde enfrentará a Atlético Escobar en Pergamino en una final por el ascenso al Federal A. Tras una campaña de carácter, remontadas y definiciones por penales, el conjunto piquense buscará volver a la tercera categoría del fútbol argentino.
La cancha de Douglas Haig en Pergamino será testigo de una cita trascendental para el fútbol pampeano. Ferrocarril Oeste de General Pico se medirá ante Atlético Escobar en la gran final por el ascenso al Torneo Federal A, con el arbitraje de Fernando Rekers.
En juego no habrá solamente una plaza en la tercera categoría del fútbol argentino, sino también el orgullo, la historia y la posibilidad concreta de que el Verde vuelva al lugar que supo ocupar.
Para Ferro, el desafío tiene un sabor especial. Tras el descenso sufrido hace dos temporadas, la institución de Barrio Talleres se propuso como objetivo inmediato regresar al Federal A. El camino no fue lineal ni sencillo, pero sí cargado de carácter, convicción y momentos épicos que forjaron el temple de un equipo que hoy está a 90 minutos -o quizá algo más- de cumplir su meta.
Un inicio cuesta arriba y una reacción que marcó el rumbo
La travesía comenzó en la Zona 8 de la Región Pampeana Sur, compartiendo grupo con All Boys de Trenel, Alvear FBC y Juventud Regional de Miguel Cané. El arranque fue inesperadamente adverso: tres derrotas consecutivas que encendieron las alarmas y pusieron en jaque la clasificación.
Sin margen de error, el equipo dirigido por Alejandro Abaurre dio muestras de personalidad. Primero consiguió un triunfo vital como visitante ante Juventud Regional y luego protagonizó una de las goleadas más impactantes del certamen: 10-0 frente a Alvear, resultado que no solo fortaleció la diferencia de gol sino que revitalizó anímicamente al plantel y a su gente.
La última fecha lo encontró obligado a ganar en Trenel para seguir con vida. En un partido tenso, disputado y con clima de final anticipada, Ferro se impuso 2-0 y selló su clasificación a octavos de final como segundo de grupo con 9 puntos. Fue el punto de inflexión de una campaña que, desde entonces, no dejó de crecer.
Temple en los clásicos y contundencia en las series
En octavos de final apareció un viejo conocido: All Boys de Santa Rosa, en otro capítulo del clásico pampeano. La serie fue tan cerrada como emotiva. Empate 1-1 en General Pico y mismo resultado en la capital provincial. La definición desde los doce pasos volvió a poner a prueba la fortaleza mental del Verde. Allí emergió la figura del arquero Joaquín Sequeira, que contuvo dos remates y fue determinante para el triunfo 5-4 que depositó a Ferro en cuartos.
En esa instancia, el Verde mostró su versión más arrolladora. Frente a Deportivo Alpachiri desplegó su mejor fútbol y cerró la serie con un contundente 8-0 global (4-0 en la ida y 4-0 en la vuelta), combinando eficacia ofensiva y solidez defensiva.
En semifinales, el rival fue Atlético Ayacucho. Otra vez, Ferro golpeó primero y con autoridad: 4-0 en el partido de ida. La revancha, disputada en Buenos Aires, terminó 2-2, resultado que le permitió al conjunto piquense sellar su pasaje a la final regional sin sobresaltos.
Una final para el infarto y otro festejo por penales
El último escollo en la Región Pampeana Sur fue Racing de Olavarría, un adversario de peso y experiencia. El encuentro de ida fue digno de una película: Ferro se adelantó 2-0, pero una ráfaga del local en los últimos 15 minutos dejó el marcador 2-2 y la serie completamente abierta.
En General Pico, ante su gente, el Verde volvió a mostrar carácter. El 1-1 en los 90 minutos llevó nuevamente la definición a los penales, escenario que ya empezaba a resultar familiar. Con serenidad y eficacia, Ferro se impuso 5-4 y se consagró campeón regional, desatando el festejo y confirmando que este equipo sabe sufrir y también sabe ganar en momentos límite.
Klusener, experiencia y gol
Uno de los pilares de esta campaña es Álvaro Klusener. El delantero, con pasado en Estudiantes de La Plata, suma 13 goles en el torneo y es el máximo artillero del equipo. Cinco de esos tantos llegaron en la histórica goleada frente a Alvear. Su presencia en el área, su capacidad para definir y su liderazgo ofensivo lo convierten en una pieza clave para el partido de esta tarde.
A su alrededor, Ferro construyó un equipo equilibrado, con experiencia en varias líneas y juveniles que aportan dinámica y frescura. La mezcla entre recorrido y hambre de gloria explica buena parte del presente del conjunto pampeano.
Un rival con números impactantes
Del otro lado estará Atlético Escobar, campeón de la Región Pampeana Norte. El conjunto dirigido por Darío Bringas llega con estadísticas que imponen respeto: 11 victorias y 3 empates en 14 partidos, 25 goles a favor y apenas 3 en contra. En la final regional superó con autoridad a Colón de Chivilcoy (3-0 y 2-0), demostrando solidez y contundencia.
Entre sus figuras se destacan Dante Verón (6 goles), Nicolás Cúpolo (5) y Martín Sosa (4), además del aporte de Lucas Álvarez. Será un rival exigente, ordenado y eficaz, que también busca hacer historia.
El sueño del regreso
Pero Ferro sabe lo que significa jugar este tipo de partidos. Es un club con tradición en torneos federales, que incluso supo medirse con Boca Juniors en el Torneo Nacional de 1984. Esa historia pesa, pero también motiva.
Hoy, en Pergamino, el Verde jugará con la ilusión de toda una ciudad. El objetivo es claro: volver al Federal A, recuperar el lugar perdido y, por qué no, reencontrarse allí con su clásico rival en la categoría.
Después de un camino lleno de obstáculos, remontadas y definiciones agónicas, Ferro está ante la gran oportunidad. El ascenso está a un paso. Y el sueño, más vivo que nunca.




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