La historia parece escrita y el desenlace ya no sorprende en el mundo Boca Juniors. Exequiel Zeballos, una de las grandes apariciones de las inferiores xeneizes en los últimos años, no renovará su contrato y todo indica que dejará el club en el próximo mercado de pases.
Aunque todavía no existe una oferta formal cerrada, las negociaciones para extender el vínculo están completamente frenadas y el atacante podría disputar ante Cruzeiro y Universidad Católica sus últimos partidos con la camiseta azul y oro.
El delantero santiagueño, integrante de la recordada categoría 2002 junto a futbolistas como Equi Fernández y Cristian Medina, atraviesa una situación similar a la de otros juveniles que terminaron alejándose del club en medio de diferencias contractuales. La relación entre el entorno del jugador y la dirigencia continúa siendo cordial, pero las posiciones económicas quedaron demasiado lejos y nunca pudieron acercarse.
La última renovación de Zeballos había sido en agosto de 2022, cuando firmó hasta diciembre de 2026. Desde entonces, el escenario cambió por completo. Tanto el salario del futbolista como la cláusula de rescisión de 15 millones de dólares quedaron desactualizados frente al mercado actual y el crecimiento de su carrera. En la Bombonera saben que el tiempo juega en contra y que a mitad de año el extremo podrá negociar libremente con otros clubes. Por eso, la intención ahora es concretar una transferencia que deje dinero en el club, aunque ya asumen que deberán aceptar una cifra menor a la cláusula para evitar que se vaya libre.
El presente futbolístico también modificó el panorama. Antes de la lesión muscular que lo marginó durante más de dos meses, Zeballos era una pieza clave en ofensiva. Sin embargo, la irrupción de Tomás Aranda y la llegada de Adam Bareiro cambiaron las prioridades del entrenador Claudio Úbeda y hoy el Changuito perdió terreno dentro de la consideración principal. Así, Boca vuelve a enfrentar una salida sensible con otro futbolista formado en sus inferiores y el ciclo de Zeballos parece acercarse definitivamente a su final.
Escriba su comentario