DOMINGO 26 de Julio de 2026
 
 
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Estrategias, dimes y diretes provinciales...

Se están “agitando los trapos” diría el abuelo usando un viejo refrán que percibía popularmente cómo se disputaban la “torta”, dejando de lado la tan mentada unidad y privilegiando los intereses personales.

En el ámbito político, el término tiene dos connotaciones principales: Positiva (Militancia y Lealtad): evoca la épica de la militancia, el apoyo incondicional y el orgullo por la identidad partidaria.

Los dirigentes que “mueven” o “agitan los trapos” logran conectar emocionalmente con sus bases, buscando posicionarse y lograr fortaleza para objetivos políticos elaborados y que deben concretar.

También es utilizado críticamente para señalar cuando la política se reduce a una lógica del “barra brava” o tribalismo. Implica que se busca el fanatismo ciego y el aguante emocional, priorizando la lealtad a los que se sienten con autoridad y que por años ejercieron el poder armando estructuras que le respondieran. Todo sobre el debate racional de ideas o proyectos de gestión.

Este es el fenómeno que se está viviendo “soto voche” en el marco de integración del oficialismo donde ocupa un lugar de privilegio el sector original que armara el ex gobernador Carlos Verna y a la que denominó “La Plural” que con el tiempo logró hegemonía en General Pico, su principal sede, y hoy, padeciendo ciertas debilidades dirigenciales, se proyectó al resto de la provincia sin poder -hasta ahora- recalar en la capital provincial, donde siempre le fueron esquivas las adhesiones eleccionarias.

Una interna que parecía encaminada ha vuelto a mostrar que “donde hubo fuego cenizas quedan” y cada tanto, manejando los tiempos y las oportunidades, aparecen resabios de esos enfrentamientos que, sin lugar a dudas, fueron dejando heridas que de vez en cuando vuelven a sangrar, mostrando el lado débil que están observando los sectores opositores.

Dos sectores o ámbitos plurales han seguido manteniendo roces y rispideces. Uno con el líder retirado de la actividad pero no de la política, el ex gobernador Carlos Verna, y otra, que ha generado la inteligente gestión de uno de sus hombres, Sergio Ziliotto, hoy gobernador de la Pampa cumpliendo lo que resta de su último mandato.

Siempre existieron las diferencias de criterio y manejo de aquello que acontecía en la provincia de La Pampa, sus relaciones, malas y buenas, con el gobierno Nacional y las confrontaciones internas de quienes rodean a ambos conductores que pretenden llegar a constituir su propio poder en “La Plural” y por ende extenderlo al peronismo de toda la provincia.

En algún momento hubo tensiones que, para muchos, eran una clara amenaza de fractura; había sangre y doloridos pero nunca llegó al río. La sentencia significa claramente que “ambos bandos van a tener que ceder y llegar a un acuerdo”.

En algún momento se supuso que se encaminaban a un acuerdo que sellaría, entre los dos “líderes”, un pacto de no agresión que consolidara la unidad partidaria que, necesariamente, hace falta si pretenden tener continuidad de gobierno en el 2027.

Pero los egos y las ambiciones desmedidas, van generando focos de enfrentamiento, que nadie puede predecir si continuarán hasta romper definitivamente.

En el transcurso de esta semana se registró un movimiento dentro del cuadro legislativo que puso en evidencia que están procurando señalar que el sector de “La Plural”, que depende de las decisiones de Carlos Verna, está dispuesto a dar batalla y dejar sentado que sin ellos el oficialismo, también desprendido de “La Plural”, tendrá enormes dificultades para operar y gestionar leyes.

Esto que ocurrió en la sesión de la Cámara de Diputados, realizada el jueves pasado, no es la primera vez que se produce. Buscando en los antecedentes, es el mismo operativo donde un grupo de legisladores ultravernista le marcó la cancha al entonces gobernador Oscar Jorge.

Se puede llegar a suponer, tras hablar con algún político que dice tener la precisa, que “La Plural” conserva capacidad para bloquear el funcionamiento legislativo y condicionar la agenda del Gobierno y la orden de Carlos Verna fue clara: le señaló al diputado Daniel Lovera, presidente del bloque del Frejupa y a los otros cinco diputados alineados con su sector, que no ocuparan sus bancas en la sesión de este jueves. Y eso hicieron, dejando en minoría al oficialismo.

La misma fuente extraoficial que dialogó con nosotros aseguró que: “Esta actitud no implica una confrontación Ziliotto-Verna / Verna- Ziliotto, sino que es formalizar que “La Plural” es una sola, desestimando los efectos producidos en la reunión de la línea plural de Santa Rosa”.

Es una acción que marca diferencias internas, las cuales deberán ser morigeradas, dado que los sectores opositores observan con detenimiento hasta dónde pueden afectar al peronismo pampeano y qué chance tienen de cooptar a los disconformes.

Los sucesos hablan de un llamado de atención, que no debería ser desoído si existen pretensiones de llegar con fortaleza institucional a reeditar un nuevo mandato peronista en la provincia de La Pampa.

Fue una fogata, no todavía un incendio. Vale la pena comenzar a tener en cuenta los futuros pasos que se concreten en los meses venideros.

Verna avisó y el gobernador Ziliotto está abocado a gestionar y, por ahora, no participa de ninguna acción política interna.

“La Plural”, con Verna a la cabeza, dejó en claro que pueden ser un bloqueo concreto en el ámbito legislativo y condicionar la agenda del Gobierno.

Dice el refrán: “El que avisa no traiciona”... a tenerlo en cuenta.

 

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