En esa presencia también estuvieron familiares, amigos de la vida y aquellos que compartimos muchos años de trabajo en esta redacción, en este diario: La Reforma.
Para el fútbol pampeano Carlitos Brizio fue una gran figura y para Costa en particular: uno de sus ídolos, pero para nosotros fue tanto o más, un gran compañero de trabajo.
Carlos se ganó el cariño, pero también el respeto en la labor diaria de diagramar el diario (su tarea), y si bien formó parte de una generación de trabajadores del diario que ya le han dejado paso a otras actuales, su paso por este recinto, desde donde escribimos estas líneas es imborrable.
Compartimos plenamente que si había que hacerlo un homenaje como el gran futbolista que fue, no había mejor lugar que el que se eligió. Porque si bien sabemos que Carlitos disfrutó de su familia, de sus queridos hermanos, como también de ser parte de la familia reformera, no dudamos que el lugar donde la felicidad fue total, fue en ese rectángulo de juego, la cancha de Costa. Allí ganó campeonatos, escribió la primera página de gloria máxima cuando Costa llevó el nombre de la Pampeana al viejo Regional.
Fue parte de esa formación que enfrentó en ese estadio al Argentinos Juniors capitaneado por Diego Armando Maradona, por lo tanto no es necesario remarcar lo importante que ha sido Costa, pero en especial terreno de juego, donde hizo “un surco” por la banda izquierda jugando donde se lo pidan: de “10” de volante bien tirado sobre esa banda o de marcador lateral, que eso fue en su última etapa.
Sin dudas que fue muy emociónate ver caer esas cenizas sobre diferentes lugares, algo que inició Zuli, Anto, pero también lo hizo “Caroozo” Ferrari (ex presidente del club) y otras glorias costeras como “Chidoro” Negrotto, Pablo Ramírez, por mencionar algunos solamente.
Cabe acotar, para terminar de entender la enorme emoción vivida ayer en el Nuevo Pacaembú, que esta ceremonia coincidió con el cumpleaños 73 de Carlos. Seguramente desde donde creemos que está, lo agradeció porque no pudo ser mejor el regalo que le hizo el fútbol, ese que tanto quiso y donde dejó su nombre grabado eternamente.
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