JUEVES 08 de Diciembre de 2022
 
 
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Esquizofrenia

La esquizofrenia es una enfermedad del cerebro crónica, grave e incapacitante. El uno por ciento de la población es afectada por esta enfermedad en algún momento de su vida.

Esta enfermedad tiende a producirse en una edad más temprana en el hombre, generalmente entre los dieciséis y veinticuatro años, mientras que en la mujer generalmente se produce entre los veinte y treinta y cuatro años. 

Las personas con esquizofrenia a menudo sufren síntomas aterradores tales como escuchar voces, estar convencido que otras personas pueden leer su mente, controlar sus pensamientos o están conspirando en contra de ellos. Estos síntomas causan temor y retraimiento.

El habla y el comportamiento son afectados y pueden tornarse hasta incomprensibles. Hoy hay tratamientos que alivian varios de los síntomas pero, aún con tratamiento, muchos enfermos continúan sufriendo durante toda su vida. Se estima que sólo uno de cada cinco pacientes con esquizofrenia se recupera completamente.

Actualmente existe más esperanza para los enfermos de esquizofrenia y para sus familias. Gracias a los estudios de investigación, se están descubriendo medicinas con menos riesgos. También, se está empezando a entender mejor qué causa la enfermedad.

Para continuar realizando avances, los científicos utilizan diversos métodos como la genética molecular, y la epidemiología (estudios de cómo se manifiesta esta enfermedad en la población) lo que va permitiendo entender mejor porqué ciertas personas son afectadas.

Las técnicas que permiten obtener imágenes de las estructuras y funciones del cerebro también prometen avanzar el entendimiento de esta enfermedad.

Los criterios y teorías sobre la patofisiología de la Enfermedad han variado a lo largo de los siglos.

Las más tempranas referencias de esta enfermedad mental mayor halladas hasta
ahora corresponden al papiro de Eber (cerca de 4000 a. C.). En el siglo XIV a. C. aparecen descripciones de cuadros parecidos a los que hoy llamamos Esquizofrenia en los textos hindúes del Ayur-Veda.

Ya aceptada universalmente la expresión Esquizofrenia, corresponde a Kurt Schneider (1887-1967) la delimitación once síntomas positivos o productivos de la Esquizofrenia. Entre estos síntomas se incluyen: 

Alucinaciones Auditivas: voces o ruidos claramente audibles provenientes de “adentro de la cabeza”. Estos toman la forma de pensamientos del paciente dichos en voz alta, comentarios, críticas, advertencias o insultos mortificantes sobre el paciente o sus acciones, o bien de voces que dialogan entre sí acerca del paciente.

Percepciones delusionales: son creencias fijas que están en conflicto con la realidad. El paciente se vuelve inferencial o interpretativo, es decir todo lo que percibe tiene un gran significado o valor sobre sí. Los sucesos cotidianos son interpretados como mensajes destinados al paciente.

Experiencias de alienación: son la sensación de que los propios pensamientos y sentimientos no le pertenecen, sino que provienen de una fuente externa o bien el paciente se ve forzado a sentir emociones ajenas.

Experiencias de influencia: son percepciones de que las acciones propias se hallan bajo influencia externa.

Experiencias de pasividad: es la sensación de que las propias acciones se hallan bajo control externo, cómo si fuera el paciente un muñeco.

Delusiones sobre los pensamientos: son la sensación de que los pensamientos son transmitidos, obtenidos o sacados de la mente del paciente. 

Hacia la década del setenta la Organización Mundial de la Salud (OMS) instituyó un programa de estandarización de la clasificación de las Enfermedades incluyendo los desordenes mentales, que daría lugar a la Clasificación Mundial de las Enfermedades (cuya sigla en Inglés es ICD).

Paralelamente varios países desarrollan sus propios estandares de clasificación.

Estados Unidos preparó su Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM).

Ambos sistemas clasificatorios han sido varias veces revisados, hallándose en vigencia el ICD 10 y el DSM IV. En nuestro medio, las clasificaciones ICD y DSM (esencialmente similares) son ampliamente aceptadas.

Cómo manejarse

El paciente necesita apoyo de un gran número de personas en diferentes roles. Entre ellas están los familiares, los profesionales de los programas terapéuticos residenciales y los programas por el día, los administradores de programas de acogida temporal para las personas que se encuentran sin vivienda, los amigos o compañeros de vivienda, los profesionales que manejan el caso clínico, las autoridades religiosas. Por eso cuando se usa el término “familia” al hablar de sistema de apoyo, no significa que solo las familias lo constituyen.

El paciente puede necesitar ayuda de su familia o comunidad en muchas situaciones. A menudo el paciente se resiste a recibir tratamiento, cree que no necesita tratamiento psiquiátrico y que los delirios o alucinaciones son reales. A veces es la familia o son los amigos los que deben tomar decisiones para que el enfermo sea evaluado por un profesional. 

Cuando otras personas tomen decisiones de tratamiento, los derechos civiles del enfermo deben ser tomados en consideración. Hay leyes que protegen a los pacientes contra el internamiento involuntario en hospitales. Generalmente la policía solo puede intervenir para que se realice una evaluación psiquiátrica de emergencia cuando el estado del enfermo representa un peligro para sí mismo o para otros. 

En algunos casos, la policía puede ayudar a que el enfermo sea hospitalizado. Si el enfermo no va por su voluntad a recibir tratamiento, en algunas jurisdicciones, el personal de un centro de salud mental de la comunidad puede ir a su casa para evaluarlo.

A veces sólo la familia y personas cercanas al enfermo tienen conocimiento del comportamiento y de sus ideas extrañas. Los familiares y amigos deben hablar con el profesional que lo evalúa a fin de que se tenga en consideración toda la información relevante, dado que el enfermo puede no ofrecer voluntariamente dicha información.

No es raro que las personas que rodean al paciente se sientan inseguras de cómo responder cuando éste hace declaraciones que parecen extrañas o son decididamente falsas. Para el enfermo, sus creencias o alucinaciones son completamente reales y no son productos de su imaginación. En lugar de simular estar de acuerdo con lo que dice el paciente, los miembros de la familia y amigos deben indicar que no ven las cosas de la misma manera o que no están de acuerdo con sus conclusiones. Al mismo tiempo pueden reconocer que las cosas pueden parecer diferentes para el paciente.

Además de colaborar a obtener ayuda, la familia, los amigos, y los grupos de personas con condiciones similares, pueden proporcionar apoyo y fomentar que el paciente esquizofrénico recupere sus capacidades. Es importante plantearse metas alcanzables ya que un paciente que se siente presionado o criticado probablemente tendrá estrés, lo que puede causar un empeoramiento. 

Al igual que otros, las personas con esquizofrenia necesitan saber cuando están haciendo bien las cosas. A largo plazo, un enfoque positivo puede ser útil y quizás más eficaz que la crítica. Este consejo es aplicable a todas las personas que se relacionan con el paciente.

Dr. Juan José Penna

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