El conjunto español dominó buena parte del encuentro, manejó la posesión y generó las situaciones más claras, aunque se encontró con una Bélgica combativa, capaz de resistir los ataques y golpear en los momentos indicados. El desenlace, sin embargo, favoreció a la Furia Roja, que encontró la victoria a pocos minutos del cierre gracias a la aparición de Mikel Merino.
Desde el arranque, España impuso condiciones a través del control de la pelota y la movilidad de sus mediocampistas. Con Rodri como eje y la velocidad de Lamine Yamal por las bandas, el equipo europeo comenzó a inclinar la cancha frente a un rival que apostó por la solidez defensiva y las transiciones rápidas encabezadas por Kevin De Bruyne y Jeremy Doku.
La insistencia española tuvo recompensa a los 29 minutos del primer tiempo. Luego de una buena combinación ofensiva, Dani Olmo sacó un remate que exigió a Thibaut Courtois y, en el rebote, Fabián Ruiz apareció para empujar la pelota y establecer el 1-0.
Parecía que el dominio de España le permitiría marcharse al descanso con tranquilidad, pero Bélgica reaccionó sobre el final de la etapa inicial. A los 40 minutos, Timothy Castagne envió un centro preciso desde la derecha y Charles De Ketelaere ganó en las alturas para vencer a Unai Simón y decretar el empate.
En el complemento, el desarrollo mantuvo la misma intensidad. España continuó buscando el arco rival y Bélgica respondió con peligro cada vez que pudo salir de contragolpe. Luis de la Fuente movió el banco e hizo ingresar a Pedri, Ferran Torres, Nico Williams y Merino para renovar energías en ataque.
El conjunto belga también sufrió un contratiempo importante con la lesión de Courtois, que debió abandonar el campo entre lágrimas a los 25 minutos del segundo tiempo y dejó su lugar a Senne Lammens.
Con el partido abierto y la posibilidad de una definición en tiempo suplementario cada vez más cercana, España redobló la presión sobre el área rival. Lamine Yamal, Dani Olmo y Ferran Torres generaron varias ocasiones, pero la resistencia belga parecía sostenerse.
Sin embargo, cuando el reloj marcaba los 42 minutos del complemento, llegó el golpe definitivo. Tras una serie de rebotes dentro del área, Mikel Merino apareció para empujar la pelota y sellar el 2-1 que desató el festejo español.
Bélgica intentó reaccionar en los minutos finales, aunque ya no tuvo tiempo para evitar la eliminación. De esta manera, España avanzó entre los cuatro mejores del certamen y ahora deberá enfrentar a Francia el próximo martes, en un duelo que promete ser uno de los grandes atractivos del Mundial 2026.
La Roja, que ya había superado instancias anteriores con sufrimiento, volvió a encontrar la manera de imponerse en el cierre y mantiene intacto el sueño de conquistar una nueva Copa del Mundo.
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