España escribió un nuevo capítulo de su rica historia futbolística y, al mismo tiempo, fue testigo del cierre de una era. En un encuentro muy equilibrado disputado en Dallas, derrotó 1 a 0 a Portugal con un gol de Mikel Merino en el tiempo de descuento y se clasificó a los cuartos de final del Mundial 2026
El clásico ibérico respondió a las expectativas. Ambos equipos protagonizaron un duelo intenso, de mucha fricción y con pocas situaciones claras. Portugal apostó por la experiencia de Cristiano, acompañado por Bruno Fernandes y João Félix, mientras que España sostuvo su juego de posesión con Pedri, Rodri y la desequilibrante presencia de Lamine Yamal.
Las oportunidades fueron repartidas. Diogo Costa sostuvo con grandes intervenciones el arco portugués en el primer tiempo y Unai Simón respondió cuando fue exigido por Cristiano y João Félix. Con el correr de los minutos, España comenzó a dominar territorialmente, aunque sin encontrar espacios ante una defensa muy firme.
Cuando el empate parecía conducir el encuentro al tiempo suplementario, apareció la jugada decisiva. A los 45 minutos del complemento, Mikel Merino encontró una pelota dentro del área y definió para establecer el 1 a 0 que desató el festejo español y silenció a los miles de hinchas portugueses.
El pitazo final tuvo un protagonista inevitable. Cristiano Ronaldo cayó de rodillas y no pudo contener las lágrimas. Sus compañeros intentaron consolarlo mientras el estadio lo despedía con una ovación. El delantero puso punto final a una trayectoria incomparable con la selección portuguesa.
Su legado trasciende cualquier eliminación. Fue campeón de la Eurocopa 2016 y de la UEFA Nations League 2025, además de convertirse en el máximo goleador de la historia del fútbol de selecciones con 146 goles en 233 partidos, registros que difícilmente sean igualados en el corto plazo. También se despidió como el único futbolista en convertir al menos un gol en seis ediciones distintas de la Copa del Mundo.
España, por su parte, sigue alimentando el sueño mundialista y en los cuartos de final enfrentará al ganador del duelo entre Estados Unidos y Bélgica. Portugal quedó en el camino, pero el fútbol despidió a uno de los jugadores más grandes de todos los tiempos, cuya historia permanecerá para siempre entre las páginas más brillantes de este deporte.
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