Empresarios de IDEA: el 80% espera un crecimiento moderado de la economía para el próximo año
Una encuesta realizada entre más de 200 ejecutivos mostró que también se estima una suba del dólar y una baja de las tasas de interés.
Una encuesta realizada entre más de 200 ejecutivos mostró que también se estima una suba del dólar y una baja de las tasas de interés.
El 80% de los ejecutivos de empresas espera una mejora de la economía, aunque con expectativas más moderadas que las del año pasado, según la Encuesta de Expectativas IDEA 2026, realizada entre 218 directivos de empresas.
Si bien bajó con respecto al período anterior, la perspectiva continúa siendo positiva: el 80% considera que la situación económica dentro de un año será mejor (moderadamente para el 68% y mucho mejor para el 12%), mientras que un 6% proyecta un escenario peor.
Al mismo tiempo, la evaluación del último año fue más heterogénea y el 65% de los ejecutivos consideró que la situación económica mejoró respecto de los 12 meses anteriores, mientras que un 21% la evaluó negativamente y un 14% consideró que se mantuvo igual.
IDEA lanzó su encuesta anual mientras se prepara para el 62 Coloquio en Mar del Plata, que este año tendrá como “Invirtiendo la historia. 20 años: de promesa a potencia”, entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre.
Entre los factores que explican la evaluación positiva del escenario actual aparecen el ordenamiento de la macroeconomía y la disminución del nivel de inflación, además de mejoras en sectores específicos, mayor equilibrio del tipo de cambio, equilibrio fiscal y acumulación de reservas.
Por otro lado, el segmento que tiene una mirada más crítica señaló la caída o el estancamiento del consumo y la pérdida de poder adquisitivo de la población como factores que todavía condicionan la evolución de la economía.
Cada año, a partir de los valores ponderados de las respuestas, se elabora un índice de expectativas. En la medición del año anterior, el índice proyectado para el período 2025-2026 había alcanzado los 72 puntos.
Sin embargo, al analizar ese período en retrospectiva, el resultado fue de 62 puntos, diez menos que lo previsto. A pesar de esa brecha, las expectativas para los próximos 12 meses se mantienen altas con un índice de 71 puntos.
Las expectativas sobre las principales variables económicas son, en general, favorables. El 68% de los ejecutivos espera una disminución de la inflación, mientras que el 57% proyecta una baja de las tasas de interés.
A su vez, el 74% prevé un crecimiento del PBI durante los próximos doce meses. Para el tipo de cambio, proyectan una evolución más gradual: el 84% estima que el dólar aumentará moderadamente durante el próximo año. En cuanto al desempleo, las opiniones muestran menos consenso: un 36% espera que aumente, otro 36% que se mantenga estable y un 28% que disminuya.
La mirada de los ejecutivos sobre sus propias empresas también ofrece señales positivas, aunque con diferencias entre sectores. El porcentaje de ejecutivos que considera que su empresa está moderadamente o mucho mejor que el año anterior bajó al 44%, frente al 52% registrado en 2025. Pero mientras las perspectivas favorables llegan al 51% en servicios, disminuyen al 26% para la industria.
El 68% de los directivos espera que sus ventas aumenten durante los próximos doce meses, mientras que el 24% estima que se mantendrán estables. En inversión, el 43% proyecta un incremento y el 45% prevé mantenerla sin cambios. Dentro de la muestra relevada, aumentó la proporción de empresas que operan cerca de su capacidad máxima: 46% frente a 36% en 2025.
En paralelo, cayó el porcentaje de inversión anual sobre facturación, del 14% en 2025 al 10% en 2026.
La encuesta consultó sobre los principales obstáculos que las empresas enfrentan para crecer. La carga impositiva aparece en primer lugar, mencionada por el 72% de los ejecutivos, seguida -en menor medida- por la inflación (30%) y el exceso de regulaciones (27%).
En materia de inversiones estratégicas aparece una señal favorable: el 83% considera que instrumentos como el RIGI o el Súper RIGI tendrán un impacto significativo o moderadamente positivo en la capacidad de Argentina para atraer inversiones.
"Los resultados muestran una expectativa favorable, pero también una mirada realista sobre los desafíos que todavía enfrenta la economía. La mayor estabilidad macroeconómica es una oportunidad para avanzar hacia una etapa de reformas estructurales especialmente en el sistema tributario, que sigue siendo considerado como un obstáculo para el crecimiento por la mayor parte del sector privado, y contra la informalidad”, dijo Santiago Mignone, presidente de IDEA y socio de PwC Argentina.
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